V. RODRÍGUEZ - OURENSE
Es claro y rotundo el responsable del sector ferroviario de UGT-Galicia, Cándido Rodríguez, al advertir que de aprobarse la denominada variante exterior para la integración del AVE en la ciudad de Ourense “dejará de ser la estación central de Galicia” de la alta velocidad. Y asegura que las alegaciones presentadas por el sindicato al estudio informativo del Ministerio de Fomento, tienen como objetivo la defensa de los intereses de la ciudadanía, y conseguir un ferrocarril de futuro.
– Las alegaciones que presentó UGT al proyecto de integración del AVE en la ciudad las mantienen.
– Desde luego. Seguimos manteniendo ese planteamiento, y como UGT queremos decirle a los ourensanos que sólo nos mueve la defensa de los intereses de la ciudadanía, que debe ser la que diga si les interesa mantener la variante exterior, por Oira, o defender un ferrocarril para la ciudad de Ourense como una estación central de Galicia, la Estación Empalme, y defender que se mantenga la estación de San Francisco. Consideramos que debíamos hacer una alegación, por el bien de la ciudad, y ahora le toca a Ourence decidir.
–Por lo que dice la variante exterior no aporta mejoras a la integración del AVE, sino todo lo contrario
–Esa variante no beneficia a Ourense, ya que eso supondrá que dejará de ser la estación central, con lo que las jornadas que se están celebrando - a las que asistió ayer- bajo el titulo “Ourense, Estación Central de Galicia”, dejan de tener sentido, pues habrá trenes que vengan directos Madrid-Zamora-Santiago, con lo que dejará de tener ese carácter de estación de recepción de viajeros para repartir para toda Galicia. Además no se gana tiempo, como así lo aseguraban algunos, sino todo lo contrario, ya que se incrementan los kilómetros. Y supone un incremento importante de la inversión, en más de 237 millones de euros.
–Hablando de plazos. El AVE llegará a Ourense en 2015, o por contra puede que se produzcan nuevas demoras
– Esa no debe ser la principal preocupación que debemos tener en estos momentos en Galicia y Ourense, sino que llegue en parámetros de alta velocidad y en proyección de futuro. No podemos, por cumplir compromisos políticos de fechas que se haga un trazado para contentar a una ciudadanía que vota en un momento determinado y no dejar una infraestructura tan importante como la del AVE, como mínimo, para 100 años. No nos preocupemos tanto del tiempo, y si de la calidad de la futura infraestructura.
– Los parámetros de los que habla se refieren a la velocidad ¿Cuál considera que debe ser?
– Estamos hablando de unos 350 kilómetros por hora. No puede ser de otra forma.