JAVIER FRAIZ - OURENSE
El pronunciamiento oficial depende del beneplácito del pleno, pero el Consello Regulador de O Ribeiro estudia de forma decidida personarse en el caso de presunto fraude en el que está inmerso Bodegas Barbantiño. El organismo que representa a bodegueros y recolectores medita, con el aval de sus asesores jurídicos, abordar un proceso que el Ministerio Fiscal tiene en su poder tras la inhibición de competencia administrativa confirmada ayer por la Xunta de Galicia, y adelantada por FARO el 9 de enero.
El presunto fraude en las contraetiquetas de las marcas "Real Bantiño", "Bantiño" y "Viñaribia" arribó a San Caetano tras la denuncia presentada el 2 de enero por el Consello Regulador de O Ribeiro. Al recibir la delación, la Consellería de Medio Ambiente inmovilizó el lote de marcas afectas por el presunto fraude y retiró del mercado, para romper la cadena de consumo, el vino de la bodega con sede en Santa Cruz de Arrabaldo.
Los trámites de la Xunta quedaron, tras la intervención, condicionadas por el aparente ilícito del caso. Fuentes de la Consellería de Medio Rural reconocían, antes de que venciera el plazo disponible para tramitar la sanción a la bodega por "infracción muy grave" contra la Ley del Vino, que el caso Barbantiño sería remitido a la Fiscalía por indicios suficientes de presunto delito de falsificación.
La entrada del caso Barbantiño en vía judicial supedita el proceso sancionador contra la bodega que regenta Antonio Bóveda. Si el caso merece la acusación fiscal, la Xunta de Galicia podría retomar el expediente de sanción, aunque sólo con sentencia en firme.