A.F. - RIBEIRO
Todo parece indicar que 2009 fue un año "extraño", con un periodo estival muy acusado y muchas precipitaciones en otoño que "no es lo normal" y pocas en primavera. Así lo plantea Pablo Oitabén, miembro de la asociación ecologista Ridimoas y parte del equipo que gestiona en O Ribeiro el programa de datos meteorológicos Globe, de la NASA. Esta anualidad se despidió con 1.267 litros por metro cuadrado frente a los 998 que registró 2008.
El IES O Ribeiro cuenta con este equipo que recoge datos de la climatología durante todo el año y que fue hasta hace poco el único de la provincia de Ourense, ya que ahora cuenta con otro en O Carballiño, en el IES Chamoso Lamas. La diferencia entre ambos es que el primero es un "centro estrella" , ya que "somos los que más datos recogemos, todos los días del año", cuando el otro centro sólo lo hace los días lectivos.
Así, la conclusión a la que se llega con toda la información recopilada durante 2009 es que la mayor parte de las precipitaciones se concentraron en invierno. En los meses de marzo, abril, mayo, agosto y septiembre bajó con respecto al año anterior y subió en junio, julio, pero sobre todo en octubre, noviembre y diciembre.
Ello motivó que incluso árboles con más de 10 años de edad se secaran, ya que en este verano se agotó la reserva de agua de la tierra. Según Oitabén, en 2008 las precipitaciones estuvieron mejor repartidas. Y es que es en primavera cuando las lluvias son más importantes y no las hubo. Así, como ejemplo, en abril de 2008 hubo 183,3 litros por metro cuadrado y en el mismo mes en 2009 sólo 45,5.
En cuanto a la acidez del agua de lluvia, observa que 2009 destacó por su ausencia al igual que 2008, por lo que "llevamos tres años en que apenas actúa".
Los datos fenológicos de este período que acaba de finalizar indican que la relación de organismos y cambios meteorológicos estuvo bien, ya que el primer canto del "cuco" se observó en marzo, las "tórtolas" en abril, pero destaca este ecologista que desde hace unos 10 años estas aves migratorias llegan antes de lo habitual, debido a que las temperaturas mínimas absolutas han subido, y también se marchan más tarde.
Así, en 2009 llovió en meses en que más bien contribuiría a inundar y no a crear reservas en la tierra para el verano, y 2010 "parece indicar que será bueno, pero todo depende de la primavera y de agosto y septiembre".
Por otra parte, la asociación ecologista Ridimoas compró en 2009 sólo 7.344 hectáreas, ya que tuvo que destinar parte de su presupuesto a tareas de mantenimiento, como a limpieza de matorrales para evitar incendios, a eliminar "mimosas " y a colocar bebederos a los animales en su bosque ante la falta de agua.
Su boletín anual no saldrá esta vez hasta marzo, cuando será su asamblea de socios, ya que la inclusión de un trabajo de investigación sobre la toponimia de Ridimoas, efectuado por el investigador Frutos Fernández, se quiere incluir íntegramente.