JAVIER FRAIZ - OURENSE
José Luis Baltar, presidente de la Diputación, predijo ayer que el objetivo del Partido Popular "será unirse" a partir del 30 de enero tras el congreso en el que se decide su sucesión en la presidencia provincial del partido. Al valorar los tiempos del proceso electoral interno que vive el partido, manifestó sin embargo que "se pueden utilizar todas las armas que se tengan a disposición", calificando además de "traición" el "respaldo amplio de la organización oficial del partido" en Ourense a la candidatura liderada por Juan Manuel Jiménez Morán, que arrebató el pasado miércoles a su hijo, José Manuel Baltar Blanco, los compromisarios escogidos en 4 de los 5 distritos de la ciudad.
Los apoyos delegados en dos de estos barrios urbanos (con 83 avales en juego entre la zona centro y la de San Francisco), se desequilibraron del lado afín a Morán por una diferencia de 10 votos, como publicaba FARO en su edición de ayer. A criterio de José Luis Baltar, algunos miembros a quienes no nombró del aparato local del PP "desertaron dos días antes de las elecciones en Ourense y trabajaron para la otra candidatura", concluyó.
Aunque su hijo, José Manuel Baltar, consideraba un "resultado más que satisfactorio"la adjudicación "del 45% de los apoyos de la ciudad", según sus cábalas; el presidente de la Diputación lamentó que el sistema de elección de compromisarios, mediante el procedimiento de listas abiertas, "es un poco cruel". José Luis Baltar reclamaba ayer, finalizada la designación de compromisarios, que "hay que articular otras reglas de juego que valgan para todos", en contra de un procedimiento que el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, propuso como ponente de los Estatutos aprobados en el Congreso Nacional del PP en Valencia, que congregó al partido en junio de 2008. Su hijo se desmarcaba ayer de las peticiones de Baltar Pumar, tras declarar durante su primer acto de campaña para consolidar el apoyo de compromisarios, que "nunca me he quejado del proceso ni lo pienso hacer ahora".
El actual presidente del PP valoró, también, las críticas que PSOE y BNG vertieron sobre la política de personal de la Diputación. Baltar, que preside el ente desde 1990, considera que las contrataciones "no tienen nada ver" con la designación de compromisarios. Explicó que "todos los años" se producen contratos en enero y febrero, "porque hay gente que cesa en noviembre y diciembre, y algunos vienen a pedir la renovación", dijo para rechazar que se firmen contratos a cambio de apoyos para su hijo de cara a la cita congresual.
"Lo que haya que hacer en la Diputación no va a parar porque el PSOE y lo BNG lo digan", aseveró Baltar, que aseguraba "que hacemos las cosas de acuerdo a a la ley". Además, descartó echar mano de los fondos y medios de la Diputación para recabar cuestiones de índole personal "aunque haya llamadas que, por comodidad, haga desde mi despacho".
En una jornada en la que el candidato Jiménez Morán urgía la "regeneración democrática" del partido tras una campaña "en la que están inmersos tres candidatos" (sumando a la terna a Baltar padre), el presidente provincial garantizaba ayer que "nadie condiciona a nadie".
En este punto, quiso salir al paso tras las denuncias que algunos militantes expresaron el pasado miércoles, durante la elección de compromisarios. José Luis Baltar, que tenía derecho a voto en la ciudad, permaneció en la sede durante los comicios y recibió además, a decenas de personas transcurridas apenas dos horas desde la apertura de mesas.
"Nadie me puede prohibir estar en mi despacho porque, hasta el día 30, todavía soy presidente del partido", argumentó.
Baltar Pumar reconoció haberse encontrado con algunos de los militantes que acudieron a la sede provincial, porque "me podía visitar quien quisiera".