VÍCTOR RODRÍGUEZ - OURENSE
El gobierno municipal no dudó ayer, a través de un comunicado oficial, en arremeter contra la Fiscalía ante el posible archivo de las diligencias abiertas por los vertidos tóxicos al Barbaña en junio de 2009. Así, considera “insólito” que el Ministerio Público pueda “escudarse en una descalificación” del trabajo realizado por las Fuerzas de Seguridad del Estado, en este caso el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona), para afirmar que “no tiene un sujeto pasivo al que acusar” y optar finalmente por el archivo.
Y aunque por parte de la Fiscalía de la Audiencia Provincial no hubo una comunicación oficial, que debería producirse a través del fiscal jefe –que en la jornada de ayer evitó realizar pronunciamiento alguno sobre este asunto–, desde el gobierno municipal se “presiona” para que se continúen con las diligencias.
Continuar la investigación
En esa misma línea crítica, desde el Concello consideran que “no se entendería” que, ante un caso de tanta gravedad, pueda haber “cierta pasividad en la aplicación del derecho constitucional a la tutela judicial efectiva que, en este caso, tienen todos los ciudadanos de Ourense ante un atentado medioambiental como el provocado en el cauce del río Barbaña”.
También recuerda el gobierno bipartito que el fiscal “puede instar durante la instrucción la práctica de nuevas averiguaciones que contribuyan a aclarar, si fuese preciso, las circunstancias del presunto delito”.
De ahí que lo insten a mantener abierta la investigación para encontrar a los responsables del vertido tóxico y depurar las responsabilidades derivadas de ese “atentado ecológico que produjo la muerte de algo más de 17.000 peces y afectó a la flora existente en el cauce del río”.
Después de haberse producido el vertido tóxico, que causó la mortandad de toda la fauna piscícola en el Barbaña, el Concello de Ourense presentó la correspondiente denuncia en la Fiscalía, solicitando la apertura de una investigación.
La denuncia derivó en que por parte del Ministerio Público se oficiase al Seprona para que llevase a cabo la correspondiente investigación.
Además, solicitó a la Consellería de Medio Rural, que se encargó de las tareas de limpieza del río, y a la Confederación Hidrográfica Miño-Sil toda la documentación relacionada con el tipo de vertidos, la zona de procedencia –la depuradora de San Cibrao das Viñas–, los análisis del agua y una estimación de los daños que sufrió el Barbaña a su paso por la ciudad.