JAVIER FRAIZ - OURENSE
El caudal agitado del río Barbaña tras las lluvias de las últimas semanas arrastró ayer hasta la ciudad de Ourense un vertido de espumas de color blanquecino visible desde primera hora de la tarde y, según las primeras investigaciones, procedente de la depuradora del Concello de San Cibrao das Viñas.
Aún reciente el vertido de productos tóxicos al río que motivó, en el mes de junio, la muerte de más de 17.000 peces, los vecinos de la zona de O Polvorín y, entre ellos, el presidente de la asociación "Arranxar", Eladio Pérez Reinoso, trasladaron enseguida las señales de alarma al Concello de Ourense y la Confederación Hidrográfica Miño-Sil, organismo responsable de la cuenca. Ambas instituciones comenzaron a tomar muestras del Barbaña aguas arriba para conocer las características y el origen del vertido.
Los técnicos municipales y de la empresa concesionaria Aquagest, coordinados por el concejal de Medio Ambiente Demetrio Espinosa, descartaban tras inspeccionar los dos márgenes del río que haya "ni un solo punto de vertido dentro del término municipal de Ourense".
Fue la Confederación Miño-Sil quien ubicó en la depuradora San Cibrao das Viñas el punto de partida de la espumas. El organismo de cuenca espera a los primeros resultados, tras el muestreo del agua, para dilucidar si fue producida durante la depuración o, por contra, ha sido derramada al cauce del río.
Tras las inspecciones del Barbaña dedujeron, además, que el compuesto presenta poca concentración, a pesar de que la espuma se multiplicaba en varios puntos al batirse el agua; y que tras la intensidad de las lluvias en las últimas semanas, es más factible que se diluya.
Por estos motivos y, a falta de conocer con detalles los análisis tomados ayer, Demetrio Espinosa consideraba que "no habrá mortandad" entre la fauna del Barbaña, diezmada en más de 17.000 peces por el vertido de productos tóxicos registrado en el mes de junio. Igualmente, el concejal prevé que la flora del río no se vea afectada.
Aunque se minimicen los daños, Demetrio Espinosa criticó que "se ha avisado hasta la saciedad" de problemas de depuración en la planta de San Cibrao das Viñas; por lo que transmitió su convicción de "establecer los mecanismos para que los vertidos no lleguen a Ourense", donde el Barbaña trasvasa al Miño.
Entre las soluciones, Espinosa afirmó que "si hace falta, nos pondremos a disposición del Concello de San Cibrao si ellos no tienen medios necesarios". Afirmó que "existe una alarma entre los ciudadanos permanente ante la posibilidad de un vertido al Barbaña".