JAVIER FRAIZ / OURENSE
Los escolares gallegos estrenaron ayer las vacaciones de Navidad y, el niño ourensano con problemas de obesidad, disfrutará también de un asueto lejos del centro de menores tutelado por la Xunta de Galicia, donde reside desde el 1 de diciembre.
Sus familiares más cercanos (y, entre ellos, los padres, que se enfrentan a 4 años de privación de custodia) recogieron ayer por la mañana al niño, que el pasado fin de semana cumplía sin incidencias el primer permiso de salida desde su ingreso. Mostraron su "alegría" por disfrutar junto al menor, y en el entorno familiar, de las celebraciones navideñas. "Es un privilegio que pueda volver con nosotros durante las fiestas", reconocía a la salida del centro Gregorio Montoya, su abuelo.
Tanto él como el padre, Luis Montoya,manifestaron que el niño "está contentísimo" ante el regreso a casa, donde residirá durante las vacaciones escolares, que se prolongan hasta el día 10 de enero.
Con todo, debe presentarse el día 28, y permanecer en el centro hasta 30 según explicaba esta semana el delegado territorial de la Xunta de Galicia en Ourense, Rogelio Martínez. Por lo demás, "no habrá ningún tipo de contacto ni desconfianzas", añadió. La postura de la Xunta quedó refrendada el lunes por Beatriz Mato, conselleira de Benestar e Traballo. "Para buscar su bienestar", dijo, el equipo profesional del centro de menores de A Carballeira lo instruye "mediante pautas de comportamiento que generen hábitos saludables para el futuro", explicó Mato.
Luis Montoya se comprometía ayer "a seguir su régimen a rajatabla". Habrá, aún así, concesiones: "le daremos algo de turrón".