JAVIER FRAIZ - OURENSE
El Sindicato Labrego Galego (SLG) enciende el piloto rojo sobre el sector de la patata de A Limia, "que está totalmente en crisis", lamentan, pese a ser producto protegido según denominación de origen. La central se basa en que los agricultores perciben un precio medio de 4 céntimos de euros por kilo, cantidad "ridícula" situada hasta cuatro veces por debajo del umbral necesario para atender costes de producción: entre 12 y 15 céntimos por cada kilo.
El sindicato reivindica, por tanto, precios justos que permitan afrontar gastos corrientes e inversiones, y un control de los márgenes comerciales. Piden también mecanismos arancelarios que compensen la importación de patata "en un año de producción abundante tanto en Galicia como en el extranjero". Aproximadamente 70 millones de kilos, es decir, algo más del 50% de la producción de esta temporada en A Limia, continúa almacenada "mientras la importación se realiza a bajos precios y con patatas que no tienen la misma calidad que la nuestra", explica Manola Ferredelo, responsable del sector en el SLG.
Urge, además, dar salida al producto, cuyo estado de conservación podría peligrar a partir de enero, avisa Anxo Pérez desde el sindicato CIG. La situación de la patata se ve acuciada por falta de contratos homologados en el sector, que se regula mediante "contratos privados variables, de palabra y que muchas veces no se cumplen", critican ambos sindicatos. CIG y SLG trasladan sus demandas a la Xunta "para que apoye la venta directa y promueva el consumo de los productos gallegos". Enfatizan, por encima de todo, transparencia en los márgenes comerciales, "que llegan al 1500%".