S.F. - OURENSE
Ourense recibió ayer el invierno con mucho frío y nieve en toda la parte sur y oriental de la provincia, donde los niños adelantaron las vacaciones de Navidad al no acudir a clases. El manto blanco lo cubrió todo, incluso la red ferroviaria aunque no hasta el punto de ocasionar problemas en el tráfico de trenes por la provincia.
Y mientras los niños se quedaban en casa, las tiendas y negocios abrían sus puertas con dificultades. Más de uno tuvo que hacer uso de la pala para retirar la nieve y el hielo acumulado durante la noche. No fue un día de mucho comercio en los pueblos de la montaña, pese a la proximidad de las fiestas navideñas, ni de gran actividad en las oficinas.
Los que más trabajaron fueron los operarios del mantenimiento de carreteras, las brigadas de limpieza de los concellos y los voluntarios de Protección Civil, echando sal y quitando nieve. Primero en las villas y después en los núcleos rurales. Y aunque se espera una leve mejoría del tiempo, no hay que bajar la guardia porque tras la nieve quedan placas de hielo.