SANDRA DE LA FUENTE / OURENSE
El municipio de Baltar, al sur de la provincia de Ourense y limítrofe con Portugal, registró la temperatura mínima más baja de Galicia durante la madrugada del domingo al rozar los 10 grados bajo cero. El frío fue tan intenso que incluso congeló el agua de la traída en varias aldeas. Hasta que la salida del sol provocó una subida brusca en el termómetro y la sensación de alivio en los habitantes del entorno que amanecieron pegados a las cocinas de leña. Celsa Araújo, de A Boullosa, asegura que no recuerda pasar tanto frío: "Hai moita frialdade, nótase ata nos cristais das galerías, así non hai calefacción que chegue".
Con todo, en Baltar llegaron a registrar durante la jornada de ayer temperaturas en positivo, un escaso 0,8 grados de máxima que sigue siendo mucho frío. En cambio, muchos pueblos de la montaña ourensana se mantuvieron durante todo el día con temperaturas bajo cero. En A Veiga, por ejemplo, no superaron los -2,9 grados, lo que se traduce en cocinas y calefactores trabajando a pleno rendimiento, calles vacías y muy poca vida social. En el hotel El Ciervo de Xares, donde los vecinos de la aldea se reúnen después de comer para tomar café y jugar la partida, ayer apenas registraron clientes. Sólo cuatro atrevidos llegaron al bar, el resto prefirió quedarse en casa al calor del hogar.
La puesta del sol volvió a recrudecer la situación, con temperaturas de hasta -4,5 grados en Carballeda de Valdeorras y -7 grados en Cabeza de Manzaneda a las seis de la tarde. Además, la Agencia Estatal de Meteorología activó para toda la jornada de hoy la alerta amarilla en Ourense por riesgo de temperaturas mínimas muy bajas y nevadas. Así, las previsiones de Meteogalicia apuntan para hoy cielos cubiertos con precipitaciones y nieve a partir de los 400 metros durante la madrugada, subiendo rápidamente la cota por la mañana y acabar por encima de los 1.500 metros al final del día. Así celebra Ourense el inicio de la estación invernal, que comenzó exactamente esta misma noche a las 2,14 horas.
A pesar del fuertes heladas que cubrieron de hielo casi toda la provincia, las carreteras no registraron incidencias destacables. Esto ha sido así porque las máquinas trabajaron durante toda la madrugada y la mañana vertiendo sal para evitar la formación de placas de hielo y facilitar la circulación.
La Dirección General de Tráfico no registró incidencias en las carreteras durante toda la jornada, si bien los propios conductores evitaron problemas al extremar precauciones al volante.
La situación de riesgo se mantiene para hoy, con posibilidad incluso de presencia de nieve en las carreteras del sur y este de la provincia donde ya ayer se registraron temperaturas muy por debajo de cero. Es el caso de O Barco, con -7,7 grados; Rubiá, con -6,7; Carballeda de Valdeorras y Manzaneda, con -8,4 grados; A Veiga, con -8,6; Viana, con -8,1; y Vilariño, con -9,3 grados.