M- FONTÁN
Tras múltiples desencuentros entre Xunta y Concello, la Cidade da Xustiza parece ir ya por buen camino. Pero aún tardará en ser una realidad. El futuro edificio no estará en pie al menos hasta 2013, ya que los plazos que manejan ambas administraciones para llevar a cabo el proceso de expropiación de los terrenos y ejecutar posteriormente las obras suman casi cuatro años. Un largo período del tiempo para el que ya se ha buscado una solución alternativa: llevar el Registro Civil a un inmueble del centro de la ciudad para ganar espacio en las actuales instalaciones judiciales de la calle Lalín para albergar los nuevos juzgados que se vayan creando. Al respecto, el conselleiro de Xustiza, Alfonso Rueda, garantizó ayer en Vigo que este traslado se realizará en 2010 y que se buscará un edificio idóneo para ubicar esta oficina. Para el próximo año también anunció la puesta en marcha en los juzgados vigueses del servicio de mediación familiar, que permitirá que no se judicialicen determinados asuntos relacionados con las rupturas matrimoniales y que ya funciona en Santiago de Compostela.
Las manifestaciones de Rueda se produjeron con motivo de su visita a Vigo para mantener una entrevista con el juez decano, Germán Serrano, y examinar las obras que se están realizando en el ático del viejo edificio judicial para ubicar la esperada Sala de lo Mercantil, que comenzará a funcionar el próximo 30 de diciembre. Allí coincidió con el alcalde vigués, Abel Caballero, con quien intercambió impresiones sobre varios temas, entre ellos la Cidade da Xustiza. En declaraciones a los periodistas, el conselleiro se refirió al futuro y necesario edificio como uno de los proyectos más importantes para Vigo y garantizó que, una vez esté construido, dará respuesta a las necesidades judiciales de la ciudad olívica durante un período de "15 o 20 años".
¿Y cuándo será una realidad? Para esta pregunta aún no hay respuesta, aunque los plazos que se barajaron ayer para llevar a cabo todas las fases de la Cidade da Xustiza suman casi cuatro años. Rueda recordó que Caballero ya se comprometió a poner a disposición de la Xunta la parcela necesaria para hacer la obra –algo que agradeció– y que cuando esto sea así "no se va a perder ni un minuto en trámites administrativos". "El proyecto se licitará al día siguiente de tener los terrenos", señaló, para añadir que los trabajos, para los que ya se dispone de un presupuesto de quince millones de euros, tienen un plazo de ejecución de entre dos años y dos años y medio. Antes de empezar estas obras habrá que esperar un período de un año y "varios meses", que es, según el alcalde lo que tardará la expropiación.