VÍCTOR RODRÍGUEZ - OURENSE
El Concello de Ourense trasladó a la Xunta de Galicia una propuesta que contempla la ubicación de tres intercambiadores para que la implantación del transporte metropolitano no colapse la ciudad con la entrada de nuevos autobuses, como indicó ayer el teniente de alcalde Andrés García Mata.
Las zonas elegidas por los técnicos son las de Mariñamansa, O Couto y la de As Lagoas, desde donde los viajeros que lleguen de otros concellos limítrofes, que conformarán la mancomunidad de transporte, para poder desplazarse por la ciudad a través del transporte urbano.
Lo que en principio se descartó, como se concretó en la última reunión con la Dirección Xeral de Mobilidade, de la Consellería de Medio Ambiente, Infraestruturas y Territorio, son el intercambiador de la Alameda y la parada prevista en la calle Juan XXIII, por considerar que "son inviable", como lo señalan los informes de los técnicos municipales.
Funcionalidad
Sobre este tema, el teniente de alcalde subrayó que es una cuestión que se puso en conocimiento de la Xunta, ya que eran dos intercambiadores que no reunían los criterios de "funcionalidad", además de provocar "importantes colapsos en la ciudad" debido a que se encuentran en zonas céntricas.
García Mata dijo estar convencido de que la ubicación no debe ser un escollo y recalcó que "esto no puede llevar a que se retrase más la implantación del transporte metropolitano", teniendo en cuenta el acuerdo unánime de todos los concellos, así como la necesidad de su puesta en marcha.
De ahí que, después del encuentro con responsable de la Dirección Xeral de Mobilidade la pasada semana, el teniente de alcalde confía en que se pueda implantar el transporte metropolitano de Ourense durante 2010, como así lo anunció la Xunta, y que vendría a dar servicio a una población que supera los 140.000 habitantes.
Es por eso que con el trabajo técnico que se realiza, y en el que se definen cuestiones relacionadas con el nuevo transporte metropolitano y su coordinación con el urbano, sólo quedará la decisión política, que para García Mata "es fundamental".
Una cuestión en la que hizo especial hincapié, debido a que se trata de un proyecto que sufre una importante demora, ya que sobre la mancomunidad de transporte de la comarca de Ourense se viene hablando desde hace más de dieciséis años. "La voluntad y el compromiso del Concello es claro, y así se lo transmitimos a la Xunta", sentenció Mata.