SANDRA DE LA FUENTE - OURENSE
La cuenta atrás para que Luis Montoya y Margarita Gabarres visiten nuevamente el Palacio de Xustiza de Ourense pero esta vez en calidad de imputados ha comenzado. Los padres del niño obeso se enfrentarán a un juicio oral ante la sala de lo Penal para responder por las acusaciones de sustracción de menores, desobediencia y abandono de familia que en estos momentos ultima el Ministerio Fiscal.
El juez que instruye las diligencias previas del caso ha visto claros indicios de delito y ha decidido que se continúe su tramitación mediante procedimiento abreviado poniendo un plazo de diez días para que Fiscalía presente su escrito de acusación y solicite la apertura de juicio oral o el sobreseimiento de la causa. No obstante, esta última posibilidad ya ha sido descartada por el fiscal jefe que desde el principio advirtió de que "la ley es igual para todos" y de que existían motivos para juzgar a la pareja. De hecho, fue el propio fiscal jefe Florentino Delgado el que presentó la querella criminal contra Luis y Margarita por no acatar la resolución de tutela pública dictada por la Xunta de Galicia el 23 de septiembre que declaraba al menor obeso en situación de desamparo y resolvía que debía ser el gobierno autonómico el que asumiese la tutela.
El juez entiende que no entregar al niño hasta el 1 de diciembre sabiendo que existía una resolución administrativa que declaraba al menor en situación de desamparo y atribuía su tutela a la Xunta "es constitutivo de un delito de desobediencia". Además el hecho de no entregar ni restituir dicha tutela a quien correspondía muestra indicios de un delito de sustracción de menores. En este sentido, la Xunta de Galicia, como entidad perjudicada no ha manifestado todavía su intención de personarse como acusación particular en el caso, si bien ayer el delegado territorial, Rogelio Martínez, manifestó que "hai que estudialo pero en principio non hai ningunha decisión tomada". El delegado apunta que "irase vendo con moita calma".
Por último, los padres del menor se enfrentan a una posible acusación por el delito de abandono de familia al haber faltado el niño 46 veces a clase en el primer trimestre de 2008, 20 días de octubre y todo noviembre.