M.J.A. - OURENSE
César Vázquez, el heredero de la mujer ingresada en un centro geriátrico de la Fundación San Rosendo, de cuyos bienes se apropió de forma indebida el presidente de esa Fundación, el sacerdote Benigno Moure, lo que le valió a este último una condena de cinco años de prisión, prepara una queja contra el Consejo General del Poder Judicial, para advertirle de la "sospechosa" demora del Tribunal Supremo en la tramitación del expediente de indulto que solicitó el cura para tratar de evitar su ingreso en prisión.
Según el sobrino de María Vázquez y heredero único de los bienes de la mujer, ya fallecida el expediente de petición de indulto está completo desde hace dos meses, con toda la documentación solicitada a las partes por el Supremo, pero "paralizado sobre una mesa, lo que va a retrasar aún más su resolución, pues en tanto ese tribunal no lo remita al ministerio, el expediente no entra en lista para su debate en el Consejo de Ministros, órgano que debe de resolver la petición", explica.
Benigno Moure fue condenado en abril de este año por la Audiencia Provincial de Ourense, sentencia que ratificó luego el Supremo a cinco años de cárcel e inhabilitado durante ese mismo periodo para presidir cualquier tipo de institución de carácter asistencial, como autor un delito continuado de apropiación indebida de la herencia de una anciana incapacitada, que estaba ingresada en uno de los centros geriátricos de esta organización asistencial.
La mujer tenía 600.000 euros en sus cuentas bancarias y un respetable patrimonio de casas y fincas en O Carballiño de donde era natural con los que se quedó la fundación "a base de "artimañas" indicó la sentencia y "no a través de una donación legal," como argumentaba el sacerdote.
En junio de 2009 la defensa de Moure inició una campaña de recogida de firmas para pedir el indulto del cura, alegando en su descargo tanto su labor asistencial como el "delicado" estado de salud que, según el informe forense, "podría empeorar con su ingreso en prisión" e incluso "precipitar su muerte". La Audiencia Provincial de Ourense dictó un auto en octubre de 2009 por el que suspendió la condena de cárcel de Moure a la espera de que se resuelva la petición de indulto.
"Ese proceso de indulto puede durar más de un año y está claro que mientras el ponente del Supremo mantenga ese expediente en una mesa sin tramitar, es tiempo que gana el sacerdote, quien sigue trabajando y camina sin la ayuda del bastón que llevaba el día del reconocimiento forense" asegura Marta Soto abogada del heredero.