M.J.A. - OURENSE
Los servicios de Protección Civil de Ourense están en alerta ante el temor de que las persistentes lluvias provoquen nuevas inundaciones del cauce del Miño como las ocurridas este fin de semana y que han dejado bajo las aguas la mayoría de las instalaciones termales de la ciudad. El temor se desató a la siete de la tarde del domingo cuando el embalse de Belesar alcanzó su cota máxima, lo que obligó a expulsar por los aliviaderos un caudal de 812 metros cúbicos de agua por segundo.
Si bien fuentes de la empresa concesionaria Fenosa señalaban ayer que se descarta que este rebosamiento del mencionado embalse lucense pueda comprometer la capacidad del de Velle, en Ourense, sí se han tomado medidas de control por parte de Protección Civil una vez que el caudal del Miño anegó el domingo parte de las instalaciones termales de la ciudad situadas en la orilla derecha del Miño, desde Oira hasta el Muíño das Veigas.
Así ayer lunes, y pese a haber remitido las lluvias, seguían ocultos bajo las aguas en un espectáculo inusual para vecinos y turistas zonas como las termas de A Chavasqueira. También aparecían "engullidas" por el río las pozas del Muíño da Veigas y la zona de O Tinteiro está desaparecida por ahora bajo las aguas y los patos se apropiaron del espacio de los bañistas.
No resultaron afectadas las termas de Outariz al estar a mayor altura, lo que permitió que se mantuvieran operativas. Manuel Fernández, jefe de Protección Civil del Concello de Ourense, explica que "estamos en alerta naranja en previsión del temporal, pero en ningún momento hasta ahora hubo riesgos para las personas".
De hecho el domingo "controlamos la crecida del río en los entornos termales, pero no tuvimos que intervenir en ningún momento, pues la subida del caudal se produjo de forma progresiva y los bañistas fueron abandonando el lugar según la cota del río iba cubriendo las pozas termales", explica.
El embalse lucense de Belesar, situado a unos 30 kilómetros aguas arriba del de Velle, alcanzó su máximo de capacidad a las siete de la tarde del domingo, lo que obligó a avisar a los servicios nacionales, a Protección Civil de la Xunta y al Servicio Territorial de Ourense.
Según Xan Carlos Fernández, portavoz del colectivo ecologista Adega en Ourense, "hay que recordar que Fenosa pretende hacer en ese embalse el mismo sistema de returbinación del caudal sobrante a través de galería, igual que el que está construyendo Iberdrola en Santo Estevo". La firma concesionaria ya presentó el estudio de impacto ambiental al que Adega se opuso mediante alegaciones. Esas turbinas permitirán redirigir el excedente de agua al cauce fluvial para su reaprovechamiento eléctrico, pero además del daño ambiental que causarán las perforaciones "devolver el agua sobrante al cauce fluvial puede provocar desbordamientos de consecuencias muy graves", indicó el portavoz de Adega.