REDACCIÓN - OURENSE
La familia del niño con problemas de salud derivados de su sobrepeso confía en que el pequeño reciba mañana el alta hospitalaria para cerrar definitivamente el capítulo que les ha mantenido enfrentados con la Xunta de Galicia a quien corresponde la tutela legal del menor. El pequeño permanece ingresado en la planta de Pediatría desde el pasado martes y sigue pendiente de la realización de una prueba que permita al equipo médico concluir el informe sobre su estado de salud físico y psíquico después de permanecer en paradero desconocido durante más de un mes.
Aunque el menor se privó de excesos en su dieta en ese espacio de tiempo logrando mantenerse por debajo de los 70 quilos, es ahora cuando realmente ha iniciado una dieta estricta en el hospital que le permitirá reducir el índice de masa corporal y recuperar su peso ideal. Para ello, será necesario el control permanente de un endocrino que evalúe la progresión del niño fuera del centro hospitalario.
Estaba previsto que el pequeño ingresase en el centro de menores de A Carballeira pero fuentes cercanas al caso apuntaron que la Xunta está ultimando los preparativos para que el niño sea trasladado directamente a la casa de su abuelo en régimen de acogimiento familiar. El pequeño ha demostrado ya su predilección por la figura del abuelo paterno y, de hecho, fue éste quien negoció de forma directa con la Xunta la entrega del menor. También ha acompañado al niño en el hospital desde que ingresó hace una semana y es con él con quien más respeta la dieta.
También está previsto que mañana le sea notificado al Ministerio Fiscal y a la defensa de Luis Montoya y Margarita Gabarres el auto judicial que recoge la imputación de tres delitos a los padres del menor: sustracción de menores, desobediencia y abandono de familia. Corresponde ahora al fiscal jefe redactar el escrito de acusación contra ellos.