V. RODRÍGUEZ - OURENSE
Que Galicia sea el centro de decisión de las cajas de ahorros gallegas ante la posible fusión, y que el Parlamento de Galicia apruebe una ley reguladora de las cajas de ahorros que aseguren su carácter público, fue el mensaje del Concello de Ourense ante la polémica suscitada, y que se rubricó en un acuerdo unánime adoptado por los tres grupos políticos –PSOE, BNG y PP–, en el pleno que celebró ayer la corporación municipal.
El grupo del Partido Popular apoyó la moción presentada por socialistas y nacionalistas, aunque su portavoz, Enrique Nóvoa, aprovechó su intervención para criticar al PSOE, por tener en el tema de la fusión un "punto de mira muy bajo", y la "división "norte y sur que se escenificó en estos últimos días, con las posturas de los alcaldes socialistas de Vigo y Coruña.
También proclamó que Galicia necesita "una gran caja, fuerte y saneada para jugar en la mejor liga", y pidió que se eviten los "localismos", en alusión a la postura que mantienen en estos momentos los socialistas, para recalcar que en este tema "el único que lo tuvo claro fue el presidente Feijóo".
El concejal de Economía, Agustín Fernández, rechazó las criticas de Nóvoa, y dijo que la postura en el PSOE es "coincidente", y sobre las dudas respecto a la fusión subrayó que "son lógicas", para recordar lo que pasó con Caixa Ourense, y la división que se produjo en su momento entre miembros del Partido Popular.
Sostiene Fernández que "esa mala experiencia" debe estar muy presente para evitar que en este caso que se está debatiendo "pueda pasar lo mismo, y comentar que "es para mosquearse con las defensas encendidas en favor de la fusión".
Unas reflexión que compartió Enrique Nóvoa, al reconocer que en el caso de la fusión de Caixa Ourense "la que salió perdiendo fue Ourense", aunque insistió en la necesidad de que fructifique el proceso iniciado.
Por su parte, el teniente de alcalde, el nacionalista Andrés García Mata, recalcó la necesidad de que "todos seamos capaces de defender esa ley de cajas de ahorro", y concretó que la fusión "no es un fin en si mismo".
En el acuerdo también se pide la "democratización" de los órganos de gobierno de las cajas, y su compromiso efectivo con la economía productiva y la creación de empleo en Galicia.