S. DE LA FUENTE - OURENSE
Nadie ha visto estos días a Luis Montoya ni a Margarita Gabarres en el Complexo Hospitalario de Ourense visitando a su hijo desde que el menor ingresó el martes por la tarde para ser evaluado física y psíquicamente después de permanecer más de un mes en paradero desconocido porque sus padres se negaban a entregarlo a la Xunta.
Una vez que la administración autonómica asume la tutela del menor le corresponde también la salvaguarda de sus derechos y especialmente el de la intimidad. Sin embargo, no existe ningún impediemento por parte de la Consellería de Benestar para que Luis y Margarita visiten a su hijo. De hecho, el menor permanece ingresado en el CHOU con un régimen abierto de visitas que se mantendrá igualmente cuando esté internado en el centro de menores de A Carballeira.
Fuentes de la propia familia aseguran que sus padres no le han ido a visitar, si bien apuntan desconocer cuáles son los motivos pues la habitación del menor está abierta a todos sus amigos y familiares. Sólo un guardia de seguridad impide la posible entrada de los medios de comunicación a la Unidad de Pediatría para proteger la intimidad del pequeño.
Fuentes consultadas aseguran que hasta el momento nadie de los que han visitado al pequeño ha coincidido con los padres y se ignora por qué no han ido a visitarle.
En cualquier caso, el niño sigue ingresado a la espera de una última prueba que concluya el diagnóstico sobre su estado de salud física y psíquica. Esta valoración podría realizarse esta misma mañana, lo que implicaría el alta médica inmediata o a la vuelta del fin de semana. Los familiares del menor aseguran que "el niño está bien pero quiere irse para su casa".
Entretanto, sigue abierta la querella criminal contra Luis Montoya y Margarita Gabarres por los delitos de desobediencia y abandono, a la espera de una resolución por parte del juez.