M.J.A. - OURENSE
El nuevo Plan Director del Complejo Hospitalario de Ourense ha incluido entre los temas "prioritarios" la construcción de una nueva cocina, con un sistema de trabajo denominado "línea en frío" que permite poder tener los menús preparados hasta cinco días antes de su consumo y evitar así la presión con la que trabaja el personal de cocina del CHOU, que tiene que elaborar una media de 3.600 menús al día. El Sergas ha decidido además crear un edificio propio para la futura cocina hospitalaria.
Este sistema permite el enfriamiento de los menús a bajas temperaturas de las comidas, sin llegar a congelarlos, y su rápido calentamiento posterior mediante novedosos sistemas de hostelería evitando así la proliferación de gérmenes.
La "línea en frío" permite además poder tener preparada la comida de un centro hospitalario, siempre a tope de pacientes ingresados, con días de antelación, lo que evita la tensión con la que ahora se trabaja, al tener que mantener los menús caliente hasta hora y media antes de que sea servida, lo que puede aumentar el riesgo de posibles gérmenes en los alimentos.
Así lo asegura el jefe de la sección de Alimentación del CHOU, Tito Guzmán, quien añade además que se ha cambiado la ubicación prevista en el plan director para esa nueva cocina hospitalaria. "En el anterior estaba previsto que la cocina quedara en los antiguos locales de rehabilitación", explica Tito Guzmán.
Ahora la cocina está prevista en un edifico aislado "para prevenir los riesgos derivados de unas instalaciones que funcionan con la electricidad y el gas", advierte Guzmán.