SANDRA DE LA FUENTE - OURENSE
El delegado territorial de la Xunta en Ourense, Rogelio Martínez, declaró ayer que este menor no está bajo tutela del Gobierno autonómico "sólo por estar gordo". Asegura que el caso acumula "muchos problemas" desde el origen y recuerda que el niño "estuvo un montón de veces en la UCI". Cuarenta y ocho, para ser exactos.
Pero además, Martínez apunta que la Xunta decidió intervenir después de dos años de intentos fallidos de "curar" al niño con la colaboración de la familia y de advertencias sobre los riesgos que corría la salud del menor. Según el delegado territorial, el pequeño ingresó en muchas ocasiones con problemas de insuficiencia respiratoria que no siempre podrían haber tenido que ver con la obesidad evidente del niño. Y de hecho, el pequeño ha tenido que recibir oxígeno de forma artificial en varias ocasiones.
En este sentido, el delegado insiste en que "existía un problema médico" más allá del sobrepeso y que ante la falta de colaboración de la familia para llevar a cabo los tratamientos fuera del hospital que garantizasen un estado saludable del niño, la Xunta se vio obligada a intervenir. Y para colmo, además de una "gordura excesiva", la Consellería constató en su seguimiento que "existían problemas estructurales" en la familia.
Una vez que la tutela se ha hecho efectiva, los técnicos del equipo de Menores de la Consellería de Benestar realizan las pruebas médicas y psicológicas que determinen el estado actual del niño y la conveniencia de que su abuelo formalice una petición de acogimiento familiar. Rogelio Martínez dice que no se tomará ninguna decisión mientras no se produzca esta valoración, si bien adelanta que el objetivo es "devolverlo cuanto antes a su hábitat natural".