SANDRA DE LA FUENTE - OURENSE
El menor obeso permanece desde ayer ingresado en la Unidad de Pediatría del Complexo Hospitalario de Ourense (CHOU) después de que sus padres lo entregasen por fin a la Xunta de Galicia, a quien corresponde la tutela por orden judicial. El niño, que con 10 años pesa 70 kilos pero llegó a pesar 83, permanecía en paradero desconocido desde hace más de un mes pero fue localizado por la Policía Autonómica el lunes en Vilagarcía, lo que aceleró las negociaciones entre la administración autonómica y los familiares del niño para una entrega pactada y discreta que se materializó ayer por la mañana a través de la clínica Cosaga de Ourense.
Al parecer, el menor llegó a este centro médico el mismo lunes por la tarde, a las siete y media, con su abuelo y fue visto por el endocrino Xesús Manuel Suárez, que desde un principio se ofreció a hacer el seguimiento del pequeño. Ya en la mañana de ayer, el delegado territorial de la Xunta en Ourense, Rogelio Martínez, recibió el aviso desde Cosaga de que el niño estaba allí y que había sido entregado por sus padres.
El siguiente paso fue avisar desde las oficinas administrativas de la Xunta en Ourense al juez Antonio Piña que instruye las diligencias de este caso y que mediante el correspondiente auto judicial dictó la inmediata puesta del menor a disposición de la Xunta de Galicia y su internamiento en el centro de menores de A Carballeira, donde debería haber ingresado hace semanas.
El niño salió a las cuatro de la tarde de Cosaga en compañía de sus abuelos, de su tío y del endocrino y fue trasladado al centro tutelar por la Policía Autonómica. Una vez allí, los familiares y el citado médico se entrevistaron con el director y visitaron las instalaciones del internado. A las siete de la tarde estaba previsto un nuevo traslado del menor por parte de la Policía Autonómica al CHOU donde se le practicarían las pruebas pertinentes, pero por motivos desconocidos, el pequeño cruzaba la puerta de Urxencias mucho antes, a las 17,30 horas.
Por el momento, el menor permanece ingresado en la Unidad de Pediatría donde se le practican todas las pruebas médicas necesarias para determinar su estado de salud tanto físico como psíquico para establecer un diagnóstico y su posterior tratamiento. Se prevé que el ingreso se prolongue durante varios días y también está pendiente la decisión judicial acerca de la situación en la que quedan los padres tras este desenlace pues, cabe recordar que se instruyen diligencias por la posible imputación a los progenitores de los delitos de desobediencia y abandono.