VÍCTOR RODRÍGUEZ - OURENSE
Las notificaciones de sanciones de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil (CHMS) al Concello de Ourense por los distintos vertidos en varias zonas del municipio superaron los 13.500 euros, aunque en dicha cantidad se incluyen las multas del ejercicio de 2008. Una cuantía económica que es ligeramente inferior a la de otros años, debido a que los fondos del Plan Estatal de Inversión Local permitieron ejecutar varios proyectos para recuperar otras zonas afectadas, como explicó el concejal de Medio Ambiente, Demetrio Espinosa.
En cuanto a los que se podrían denominar "puntos negros" en materia de vertidos se encuentran las zonas de Velle, Vistahermosa, Cudeiro, la de A Lonia y el enclave del castro de Oira, donde existe un regato al que van a parar vertidos.
Espinosa aclaró que la cuantía de las sanciones en 2009 fue similar a la del año anterior, entorno a los 7.000 euros, aunque los expedientes sancionadores incoados por parte de la Confederación Hidrográfica por vertidos a los cauces de los ríos fueron menos.
Los problemas de vertidos en la zona de Velle están relacionados directamente con la falta de infraestructuras de saneamiento, y así la fosa séptica existente hace que al final todo vaya a parar al río Miño, junto con el deficiente funcionamiento de la depuradora. Espinosa dejó claro que existe un proyecto de obra hidráulica en esa zona, "paralizada por el gobierno del PP en la Xunta", con lo que las soluciones para cometerla pasan por el nuevo Plan Estatal de Inversión.
Sin partida
Consciente de los problemas que ocasiona no contar con un saneamiento en condiciones, el concejal de Medio Ambiente criticó a la Xunta por "incumplir" el acuerdo firmado en su momento con el anterior Gobierno autónomico para la realización de diferentes obras, para las que el Concello de Ourense destinó una partida de 800.000 euros, el 30 por ciento estipulado, mientras que la Xunta debería aportar el 70 por ciento restante, algo más de 1,6 millones, pero lo que hicieron fue "dejarnos sin partida".
Unas dificultades que se fueron superando con fondos municipales, del Plan Estatal de Inversión y de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil que, según indicó Espinosa, permitieron recuperar más de quince puntos de vertidos.
Y así, las obras de canalizaciones con un punto de bombeo en el río Barbaña llevaron a que dejase de ser un punto de vertido, con la relevancia que tiene por tratarse de un cauce que afecta a la trama urbana.
Otra de las prioridades es actuar en el tramo en A Lonia y Mende, por donde discurre el cauce del río Loña, en donde se encuentran explotaciones de agricultura y ganadería para autoconsumo. Los vertidos van directamente al río, con lo que eso supone, aunque las previsiones municipales fijan la ejecución de las obras durante el próximo año, con lo que dejará de ser un punto negro.
También están previstas obras en la zona de Cudeiro, Vistahermosa y aguas arriba del puente romano, en donde se producen vertidos que fueron objeto de expediente sancionador por la Confederación Hidrográfica. Además de resolver los problemas surgidos en aguas del Miño, en Quintela, donde aparecieron manchas de color rojo y un fuerte olor a vino, según las denuncias presentadas.
Para el concejal está claro que la empresa vitivinícola allí ubicada, bodegas Arnoya, "baldea directamente al río". Una vez la CHMS concluya el expediente sancionador al Concello se iniciarán los trámites para fijar la correspondiente sanción a las empresas.
Demetrio Espinosa alude a que son muchos los problemas de saneamiento que "nos encontramos, y que ahora estamos resolviendo".