S. DE LA FUENTE - OURENSE
El delegado de la Xunta en Ourense, Rogelio Martínez, aseguró ayer que el gobierno autonómico está dando todos los pasos para buscar una solución al conflicto del niño obeso cuya tutela corresponde a la Xunta por orden judicial pero que sus padres se niegan a entregar por considerar que el niño está mejor cuidado por ellos y que el internamiento agravaría la situación. Al parecer, en la última semana se han producido contactos con la familia y el abogado para buscar una salida de consenso. Así lo decía ayer Rogelio Martínez, pero sus palabras fueron rebatidas por el abogado José Manuel Rodríguez, que indicó que "en su día" responderá a estas declaraciones, matizando que "se le aconseja respetuosamente al delegado que se informe convenientemente porque es obligación de su cargo".
Además, Martínez apuntó que el objetivo prioritario de la Xunta es el "bienestar" del niño y recordó que existe un grave problema para la salud del niño derivado de la obesidad que padece. De hecho, señaló que en estos momentos no se pueden hacer nuevas valoraciones sobre el pequeño pues los técnicos de la consellería desconocen cuál es su estado actual pues lleva un mes en paradero desconocido. En este sentido, la Xunta no puede tomar ninguna decisión diferente a las ya tomadas pues desconocen el estado físico y psicológico actual del menor.
Por su parte, la titular de Benestar, Beatriz Mato, afirmó ayer en Santiago que la Xunta sólo persigue el bienestar del niño e insistió en que la tutela ejercida por la administración es el "último paso" al que optan los equipos de menores y en este caso después de 4 años de seguimiento. Lo que se pretende "é preservar a saúde do neno".