S.F. - OURENSE
Los más de mil vecinos que residen en los núcleos de Cudeiro, Valdorregueiro y su entorno están de enhorabuena pues el Concello de Ourense aprobó ayer en la Xunta de Goberno Local poner a disposición de la Confederación Hidrográfica do Miño-Sil los terrenos necesarios para acometer nuevas obras de mejora de la red de saneamiento, lo que supone la renovación del colector actual situado entre el Camiño Real de Cudeiro y la avenida de Santiago.
Este colector tiene unos 40 años de antigüedad, por lo que a día de hoy resulta insuficiente para las necesidades básicas de este territorio que en los últimos años ha experimentado un importante crecimiento y desarrollo urbanístico.
Una vez sustituido, la población de mil vecinos dispondrán de un servicio óptimo de saneamiento conectado con la red principal de alcantarillado que, según el propio gobierno local, "garantizará un servicio adecudao a las necesidades actuales de la zona".
De hecho, los propios vecinos han colaborado con el gobierno local en el desarrollo de esta iniciativa facilitando gratuitamente al Concello a través de la Concellería de Medio Ambiente los terrenos necesarios para su ejecución.
Cabe recordar que en la actualidad, la Confederación Hidrográfica está ejecutando las obras de acondicionamiento de los colectores generales e interceptores de la margen derecha del río Miño en el tramo comprendido entre el barrio de O Vinteún y A Ponte Nova. Ante la puesta en marcha de estos trabajos, el Concello de Ourense solicitó el pasado mes de diciembre que se ampliase el ámbito de actuación, incluyendo de paso la renovación de este tramo de colector, debido a su antigüedad y mal funcionamiento.
Las obras tendrán las consideración de complementarias con respecto a las que se ejecutan en la actualidad en esta margen del río.
Así, en el acuerdo adoptado ayer, el Concello aprobó la puesta a disposición de la Confederación de los terrenos necesarios para ejecutarlas. Concretamente, consistirán en la sustitución del colector de saneamiento existente, que data del año 1971, debido a su deficiente estado y mal funcionamiento. Se trata de 300 metros lineales de saneamiento que transcurren paralelos al arroyo Loña entre el Camiño Real y la avenida de Santiago.