X.M. DEL CAÑO - OURENSE
Todo apunta a que el camino de José Manuel Baltar hacia la presidencia provincial del Partido Popular (PP) se va despejando, siempre que sepa manejar bien sus tiempos. Mientras el PP gallego ha anunciado que no interferirá en el proceso, Rosendo Fernández y Rodríguez Miranda se autodescartan como candidatos. Y Rogelio Martínez aclara que sólo intervendrá si se lo pide el partido.
-Cargos y militantes del PP lo contemplan a usted como un buen candidato a la presidencia provincial del partido.
-No lo sé, porque mi posición en estos momentos, como portavoz y vicesecretario del PP, requiere una absoluta discreción y mantenerse un poco al margen de estas cuestiones. Valoro de forma positiva todo tipo de iniciativas y la gente que dio un paso adelante para postularse. Creo que es una muestra de valentía, porque significa arriesgar, pero no puedo entrar en otro tipo de valoraciones.
-¿Todavía no tiene claro si se va a presentar como candidato?
-No tendría mucho sentido que me presentara como candidato a la presidencia provincial del PP, al estar desempeñando funciones a nivel de Galicia, a las que me he incorporado hace unos tres meses, que exigen plena dedicación. El nivel de responsabilidad es muy alto.
-Eso merma su presencia en la provincia.
-La presidencia del PP requiere un gran trabajo en la provincia, contacto permanente con los alcaldes, presidentes de las juntas locales y con toda la militancia, que representa una tarea inmensa.
-José Manuel Baltar ya tiene un competidor interno menos.
-En Ourense hay mucha gente y muchos militantes que tienen capacidad para desempeñar el cargo, aunque no estén en la primera línea y no sean tan conocidos.
-¿Sería deseable que se presentaran varias candidaturas?
-Siempre es bueno para el partido e incluso para el ganador que concurran varios candidatos. Si se presenta uno sólo, sobre todo desde fuera de la organización política, siempre se puede hablar de un congreso a la búlgara y que el candidato estaba predestinado, mientras que cuando concurren otros, el resultado es incontestable. Esto no significa que los procesos en los que se presenta un candidato solo sean peores.
-¿Tiene la sensación de que en el PP habrá una sola candidatura?
-No es fácil que se presenten otras candidaturas, porque el sentir del partido es bastante unísono, al encontrarnos en un momento muy favorable y muy positivo. La principal idea que me transmiten los portavoces, alcaldes y concejales es ir todos en la misma línea, hacer un frente común, que se constituya un equipo, por el que se sientan representadas todas las sensibilidades políticas, que se configure una auténtica renovación y que sea un equipo de trabajo conjunto del partido en los nuevos tiempos. Eso puede propiciar que un grupo de personas conformen una candidatura integradora. En otros momentos se puede dar un mayor debate interno, pero en la actualidad hay un sentir bastante unánime dentro del partido. La militancia quiere que la persona que resulte elegida salga reforzada, con el apoyo general de todo el partido. El PP acaba de ganar una mayoría absoluta muy difícil, cuando estaban gobernando otros partidos, por lo que la militancia se da cuenta de que tenemos que trabajar más unidos que nunca. Pero además, nos encontramos en un momento de dificultad, y el propio Gobierno gallego necesita el respaldo de un partido fuerte, de un partido unido. Ese es el sentir que me traslada la militancia.
-¿Se puede disipar la posibilidad de que se presenten varias candidaturas?
-La militancia apuesta por una candidatura de consenso, integradora, muy aquilatada, para el congreso de Ourense.
-¿Algunos cargos del PP muestran reservas sobre el relevo que le puede hacer José Manuel Baltar a su padre?
-Esos comentarios se escuchan más fuera que dentro del partido. José Manuel Baltar tiene un problema con su apellido, pero de alguna manera demostró su valentía al postularse para el cargo. José Manuel Baltar es un activo tremendamente importante hoy en el PP, que cuenta con experiencia política. Fue delegado de la Consellería de Agricultura, coordinador electoral del partido en Ourense, diputado en varias legislaturas y en la actualidad es vicepresidente del Parlamento. José Manuel Baltar está demostrando que tiene capacidad para ejercer la presidencia provincial del partido. La gente debe valorar sus capacidades, desprendiéndose de los condicionantes familiares que pueda tener.
-¿Tiene la sensación de que no va a tener rival, porque lleva mucha ventaja en el proceso?, dado que está visitando alcaldes, concejales y miembros del partido en la provincia desde hace varios meses.
-A pesar de que la militancia pide que se conforme un equipo que aglutine todas las formas de pensar que hay en el partido y las distintas zonas de la provincia, yo no descarto la posibilidad de que se puedan presentar otras candidaturas, porque tenemos un partido muy amplio, con personas que tienen capacidad para poder desempeñar el cargo. Pero en el caso de que surjan, tampoco sería extraño que al final pudieran confluir en un solo equipo.
-¿Está descartado que Alberto Núñez Feijóo pueda vetar a José Manuel Baltar?
-El presidente dijo claramente que la dirección del PPdeG no interfiere en los procesos que se desarrollan en las distintas provincias.
-Todas las condiciones parecen propicias para que se acometa el relevo de José Luis Baltar, dado que tiene garantías de que el cargo no irá a parar a manos de un rival político.
-José Luis Baltar tomará la decisión, en función de lo que sea más conveniente para el PP y de su propia situación personal, tras la intensa tarea que ha desarrollado.
-¿Se enfrió su amistad con José Luis Baltar, a medida que se incrementa la que tiene con Alberto Núñez Feijóo?
-Las dos cosas son compatibles.
-¿El PP se juega la presidencia de la Diputación en la comarca de Ourense, en la que se eligen 13 o 14 de los 25 diputados de la corporación?
-El PP se encuentra en las mejores condiciones para recuperar la Alcaldía de Ourense y para incrementar el número de escaños en la Diputación
-¿Enrique Nóvoa es un buen candidato o habrá que renovarlo?
-“Poli” es un gran trabajador.