SOFÍA L. - OURENSE
Berta Collarte, que el viernes asistió al juicio con motivo de las amenazas telefónicas de las que fue víctima entre 2002 y 2003, y por las que se sentaron en el banquillo de los acusados tres portugueses, asegura que "siempre confié en la justicia y lo seguiré haciendo". La hija del empresario desaparecido en 1999 señalaba que "es nuestra obligación y las de las fuerzas policiales presentar ante al juez las pruebas suficientes para que haya sentencias condenatorias para las personas que consideramos culpables". En caso contrario, matiza, "sería un fracaso nuestro por no haber sido capaces de demostrar la verdad, pero nunca sería culpa de las autoridades judiciales, que se ciñen a las pruebas".
Por otra parte, también matiza que "la deuda pendiente a la que se hizo mención en el juicio se refería al dinero que mi padre se negó a pagar por el rescate de su primer secuestro".