M.J.ÁLVAREZ - OURENSE
El médico endocrino y la psicóloga que atienden al niño de Ourense de 10 años de edad desparecido desde principios de octubre, días después de que la Xunta decretase su ingreso en un tutelar para controlar sus problemas de obesidad, ratificaron ayer ante el juez que instruye el caso, que el ingreso del menor en un centro tutelado podría causarle "graves daños emocionales", e incluso en el seguimiento de la dieta que está llevando a cabo.
Además Clara Isabel Fernández, la psicóloga contratada por los padres del menor ratificó ayer que "el niño está muy nervioso ante el temor de que lo aparten de la familia" e incluso que ella misma tuvo que identificarse y mostrarle su carné de psicóloga "ante el temor que tiene de que cualquier persona desconocida que se acerque a él pueda ser en realidad un policía dispuesto a llevárselo".
Tanto Clara Isabel Fernández como el médico endocrino Jesús Manuel Suárez, que atiende al menor, prestaron declaración ayer ante el titular del Juzgado de Instrucción número 2 que lleva el caso del niño obeso, después de que Fiscalía presentara querella criminal contra los padres a los que acusa de sendos delitos de desobediencia y sustracción de menores.
De este modo lo que comenzaron siendo unas meras diligencias por la vía administrativa, se han convertido tras la negativa de los padres a entregar al menor, en diligencia penales, en las que los progenitores tendrán que demostrar su inocencia de los delitos que se le imputan.
El abogado del menor, José Manuel Rodríguez, solicitó a Fiscalía tras la querella que le concediera dos psicólogos independientes para hacer una valoración del estado del niño. Al ser rechazada la petición la familia tuvo que contratar a una psicólogo que a través de pruebas objetivas y dibujos del menor elaboró el posterior informe.
Tras ver al niño, esta profesional asegura que "la situación le está afectando porque ha tenido además una repercusión mediática enorme, el niño sigue todo el tema por la tele, ve a a sus padres, y oye que la Policía lo busca, lo que hace que esté ansioso".
El abogado del menor asegura que la situación de riesgo para la vida del niño ya no existe, pues no tiene obesidad mórbida. Por su parte otras pruebas aportadas ayer hacen referencia a la complexión fuerte del niño y a su altura, superior a la media de su edad lo que indican que justifica parte del sobrepeso al margen de su dieta.