VÍCTOR RODRÍGUEZ - OURENSE
El portavoz del grupo municipal del Partido Popular, Enrique Nóvoa, exigió ayer alcalde de Ourense, Francisco Rodríguez, que pida disculpas y perdón a los ourensanos por la “chapuza” en que convirtió todo el proceso de adjudicación del servicio de limpieza y recogida de basura, que se concretó con una aprobación provisional que la propia Junta de Gobierno Local tuvo que revocar para retrotraer el expediente y formular una nueva propuesta, aunque finalmente la adjudicataria será la UTE de empresas formada por FCC- Copasa Geseco.
La celebración ayer de una Junta de Gobierno extraordinaria, con la que se pretende resolver “la chapuza”, es para Nóvoa muy significativa, aunque se preguntó “¿a qué viene tanta prisa, y a qué obedece”, dejando claro que no a los intereses del concello, ya que dicha corrección, cuyo coste “supondrá más de 335.000 euros al año, en total unos 6 millones de euros más durante los doce años de duración del contrato”.
También recalcó Nóvoa que todo lo sucedido “no hace más que dar la razón al PP”, ya que en su momento “criticó con papeles la gran chapuza que se estaba haciendo”, y arremetió contra el alcalde por llevarlo al juzgado por un presunto delito de calumnias”.
Es por eso que considera que Francisco Rodríguez debe “pedir disculpas” al Partido Popular, que no hizo más que denunciar los “graves errores” que se habían producido, y evitar las “carencias jurídicas” que tendría el contrato más importante que en materia de servicio se iba adjudicar”.
Y aunque reconoce que todo es legal, el portavoz del PP sostiene que el proceso seguido por el bipartito causa un “grave perjuicio económico” al Concello de Ourense, ya que de una oferta de 8,8 millones de euros se pasa a una de 9,1 millones de euros, con lo que eso supone para las arcas municipales y los bolsillos de los ciudadanos.
Error aritmético
Por su parte, el alcalde quiso quitar transcendencia a lo sucedido con el proceso de adjudicación del servicio de limpieza, y aseguró que “lo único que ocurrió fue un error aritmético”.
Rodríguez explicó que “no se puede acusar a nadie, y lamentamos que se produjera está situación”, y subrayó que esto provoca un retraso en el proceso, pero espera que pueda estar resuelto en el plazo de dos semanas. También aclaró que al retrotraer el proceso al momento de la aprobación inicial de adjudicación, el mismo queda abierto a cualquier reclamación.