SOFÍA LÓPEZ - OURENSE
Las peritos fonéticas de la Sección de Acústica Forense de la Comisaría General de la Policía Científica de Madrid, que declararon a través de videoconferencia, confirmaron sin ningún tipo de duda que la voz de las llamadas amenazantes recibidas por Berta Collarte (la hija del empresario ourensano desparecido en Portugal en 1999) entre 2002 y 2003 exigiéndole grandes cantidades de dinero por una supuesta deuda que arrastraba su padre, es la de Víctor Manuel Dias.
El Juzgado de lo Penal Número 1 de Ourense acogió ayer el juicio contra los portugueses Víctor Manuel Días Pereira Barreto, Joao Fernandes Mateu y José Lopes. El fiscal pide para los dos primeros, tres años y nueve meses de cárcel para cada uno por sendos delitos de amenazas continuadas y lesiones. La acusación particular solicita 3 años y 9 meses de cárcel para Joao y José por los mismos delitos y 1 año y 3 meses para Mateu, al que considera cómplice de los anteriores.
Las expertas explicaron que elaboraron dos informes, uno con fecha de 22 de febrero de 2005 y otro al día siguiente, que incluían un nivel de eliminación y otro de identificación. En este último caso, establecieron cuatro grados que iban desde un nivel muy bajo de probabilidades a uno bajo-medio, medio-alto y alto, teniendo en cuenta además, la percepción auditiva, el estudio de la señal y el estudio fonoarticulatorio.
De este modo, concluyeron en ambos informes que el nivel de identificación de la voz sometida a cotejo era alto y que así, pudieron confirmar que se trataba de la voz de Víctor. “En el primer estudio analizamos una pequeña conversación telefónica en la que este hombre decía buenas noches y preguntaba si estaba hablando con Berta”, manifestaron las peritos. En el segundo, estudiaron una conversación mucho más larga. “Al compararla con la primera pudimos comprobar con total exactitud que se trataba de la misma persona en ambos casos, es decir, la voz de Víctor”.
Las especialistas en fonética también analizaron la voz del acusado Joao Fernandes Mateu, pero en esta ocasión, emitieron un informe de eliminación. “Su voz no aparecía en ningún momento y con respecto a lo de Lopes, no nos pidieron cotejo alguno”, señalaron.
“No sé por qué estoy aquí”
El primero en prestar declaración en el juicio de ayer fue Víctor, que al igual que los otros dos imputados, lo hizo ayudado por un intérprete. “No sé porqué estoy aquí”, a la vez que manifestó que “Joao siempre fue un colega con el que me tomaba copas y de Lopes soy amigo porque ayudaba a mi mujer, colombiana, a legalizar sus papeles”. Continuó relatando que en una ocasión entregó a Lopes 4 millones de escudos para que le buscase un local de alquiler”. Sin embargo, matizó que luego ingresó en prisión junto a Joao “por un problema por el que ya cumplí condena”.
De este modo, cuando el fiscal del caso, Julián Pardinas, le recordó que dicho internamiento en la cárcel se debió a que fue el autor de varios atracos bancarios, Víctor entró en cólera y se negó a seguir declarando, produciéndose una tensa situación que incluso obligó a la juez a comunicarle que si no guardaba silencio tendría que abandonar la sala.
A continuación tocó el turno a Joao Fernandes Mateu, que fue muy claro. “No quiero contestar a las preguntas de nadie; ni del fiscal, ni de la acusación particular, ni de ninguno de los abogados, incluido el mío”. Aunque Pardinas solicitó que se leyese su declaración en fase de instrucción, la juez no admitió su solicitud.
Sin embargo, los policías que acudieron ayer en calidad de testigos, incluido el inspector jefe de la Policía Judicial portuguesa encargado de la operación, insistió en reiteradas ocasiones durante su declaración que Mateu siempre sostuvo que la persona que hacía las llamadas amenazantes a Berta Collarte era Víctor y que Lopes fue quien le facilitó el teléfono e información sobre la víctima e incluso una tarjeta prepago para el móvil, obligándolo a llamarla para pedirle dinero.
“Nos contó el recorrido que hacían cuando iban a atracar juntos y que incluso aprovechaban esas rutas para parar de vez en cuando y que Víctor llamase a Berta, aunque el nunca participó en las conversaciones”.
Cabe recordar que Víctor y Lopes están imputados en Portugal por la desaparición de Guillermo Collarte, aunque todavía no se ha fijado el juicio. Por el contrario Mateu no, y siempre colaboró con la policía porque creyó que sería mejor.