A.F. - XINZO
El Sindicato Labrego Galego demandó ayer, junto con cerca de 300 agricultores que se manifestaron por las calles de Xinzo de Limia, un cambio radical en la política agraria común. Y es que entienden que ésta debe estar hecha para las personas y no para la especulación de las grandes industrias y multinacionales de la distribución.
En esta manifestación se pedía el poder tener derecho a fijar los precios en origen para los productores y no por intermediarios y la gran industria, el dotar de mecanismos de control de la producción y los mercados, ya que consideran que debe haber un equilibrio entre la oferta y la demanda,
Asimismo, piden una ley que regule los márgenes comerciales para que no existan diferencias de precios de hasta el 150 por ciento, y un reparto más justo de las ayudas de la PAC.
Y para demandar todos estos cambios, la comarca de A Limia va a participar hoy en una manifestación en Madrid de todo el sector agro-ganadero del Estado, y para lo que el sindicato puso un bus que salió de madrugada para la capitalidad.
Y ante este problema del sector agro-ganadero de A Limia, el senador nacionalista Xosé Manuel Pérez Bouza asistió ayer a esta concentración para apoyar y respaldar las reivindicaciones del sector gallego que "vive momentos muy difíciles por los grandes descensos de los precios en origen de los productos cuando los márgenes comerciales crecieron considerablemente". En el caso de Xinzo las reivindicaciones se centran en la fuerte caída de los precios de la patata.
Bouza presentará ante el senado varias iniciativas parlamentarias para que en la presidencia de la UE se adopten medidas.
Desde este mismo partido, la diputada Tereixa Paz reclamó ante Medio Rural que haga todas las gestiones precisas para afrontar el problema. Considera que la consellería tiene que tomar medidas y abandonar su posición de mero observador.