SANDRA DE LA FUENTE - OURENSE
El departamento de Fiscalía de la Audiencia Provincial de Ourense redacta ya el escrito de acusación contra Luis Montoya y Margarita Gabarres por el delito de desobediencia administrativa y valora también incluir el delito de abandono de menor a causa del absentismo escolar constatado. Desoír las reiteradas peticiones de la Xunta de Galicia para que ingresasen a su hijo obeso en el centro de menores A Carballeira de Ourense y no garantizar la escolarización del pequeño son elementos claros para formalizar esta acusación que se encuentra ya en fase de redacción.
Esto ocurre justo después de que la pareja presentase como toda prueba exculpatoria de su conducta un informe pericial psicológico privado desaconsejando el internamiento del menor y una foto del niño "un poco grueso". Ahora es el juez instructor el que tiene que valorar si aprecia que los hechos son constitutivos de delito y dictar auto de procedimiento abreviado o el sobreseimiento de la causa. Algo que podría ocurrir esta misma semana.
Así las cosas, si el Juzgado número 2 dicta auto de procedimiento abreviado se cierra la instrucción y correspondería al fiscal jefe, Florentino Delgado, formular la acusación y petición de condena para Luis y Margarita que por el delito de desobediencia pude suponer penas de 6 meses a un año de prisión, y por el de abandono de 18 meses a 3 años de cárcel.
La causa se trasladaría también a la parte que representa a los progenitores para que presente su correspondiente escrito de defensa y a partir de ese momento se dictaría la apertura del juicio oral. Además, como medida cautelar, el fiscal puede solicitar la orden de detención de los acusados, si bien la última palabra la tiene siempre el juez que decide si la medida procede o no.
Fiscalía ha valorado la inclusión del absentismo escolar en la acusación contra los padres del niño obeso basándose en los numerosos partes de ausencias reiteradas al colegio presentados por la dirección del centro en Educación, Concello y la propia Fiscalía. De hecho, el pequeño no ha vuelto a clase desde el pasado 2 de octubre.
La Fiscalía de Menores y el Concello firmaron en 2008 un protocolo para reducir el absentismo escolar en la población gitana que obliga a los centros educativos a informar mensualmente de las ausencias y a la Fiscalía a actuar en caso de que el absentismo sea grave. El caso de este menor ya era conocido pero, según fuentes docentes, "hay casos más serios que ya están en los juzgados". Por fortuna, la amenaza de una visita a Fiscalía ha conseguido reducir el absentismo en la población gitana.