V. RODRÍGUEZ - OURENSE
El Concello, ante el aumento de los incumplimientos de la ordenanza municipal reguladora de publicidad exterior mediante carteles, cartelerías o vallas publicitarias aprobada en 1997, está decidido a trasladar subsidiariamente la responsabilidad económica de su retirada a las empresas anunciantes, en caso de que no lo hagan aquellas que se encargan de su instalación y que ya están recibiendo las notificaciones en las que se les comunica que tienen un plazo de un mes para su retirada definitiva.
Una medida que anunció ayer la concejala de Urbanismo, Áurea Soto, después de constatar, una vez el estudio realizado por los técnicos municipales, que el 90 por ciento de las vallas publicitarias, en total 220, de las alrededor de 250 que existen en las actualidad, se encuentran fuera de la legalidad.
Es por eso que las opciones que tienen las empresas que se encargan de colocar las vallas publicitarias son dos: proceder a su retirada en un plazo máximo de un mes, o proceder a iniciar un expediente de legalización de las mismas, pero no de todas, ya que, según recordó Soto, las licencias municipales necesarias para su ubicación tienen una vigencia de un año.
Incumplimiento sistemático
Lo que criticó ayer Soto fue el "incumplimiento sistemático" que se ha producido de la ordenanza, así como que durante los últimos años "se mirase para otro lado" y no se cumpliese con la legalidad, en alusión a los gobiernos del Partido Popular, por lo que en estos momentos "debemos sacar más de 200 vallas de la ciudad".
A este respecto, la responsable de Urbanismo adelantó que en los presupuestos municipales de 2010 se contemplará una partida, cuya cuantía económica está pendiente de cuantificar, para proceder a la retirada de las vallas publicitarias que se encuentren fuera de la legalidad y posteriormente repercutir su coste en la empresa que las colocó o en su defecto en las que se anuncian en la valla.
También recalcó Áurea Soto la prohibición de instalar estas vallas en curvas, cruces, cambios de rasante o confluencias de arterias viales, como establece la ordenanza, y que serán las primeras en su retirada al incidir en el tráfico rodado.