M.J.A. - OURENSE
Caldo gallego, androlla con grelos, postre y copa. Con este menú y el cariño incondicional de los setenta militantes y simpatizantes del PSdeG-PSOE en Viana do Bolo, que le tributaban bajo una pancarta de "Grazas, Emilio" el primer homenaje oficial tras la derrota, Emilio Pérez Touriño dejó en el perchero su armadura de hombre impasible y se confesó.
Respondió sin ambages, dada la confianza que brinda estar rodeado de cargos y amigos afines, ante los que reconoció que tiene más tiempo para reflexionar y reconoce que ,"si fuera ahora, hubiera salido al paso de las críticas por la compra de los coches y los muebles que hizo la oposición, pero los asesores me lo desaconsejaron".
En el coloquio que se celebró a los postres de la comida en un conocido restaurante vianés hubo palabras amables pero también preguntas directas de los militantes. "Es cierto, tenía que haber salido más a la calle, estar más al lado de la gente, pero las decisiones las toma un equipo y pensaron que un presidente tenía que trabajar en su despacho", reconoció.
"Creo que estaba muy agradecido por este homenaje y reconoció que se había sentido solo por momentos tras la derrota", explicó una de las simpatizantes que participó en el acto.
Sin arrepentimientos, pero con sinceridad, según testigos de este encuentro, Touriño comenzó recorriendo las calles del casco viejo y plaza mayor de Viana do Bolo, que se restauró durante su mandato.
Entre los que le acompañaron estaban el nuevo secretario de la Agrupación Local del PSOE, Jesús Salgado, quien reconoció que "es un homenaje merecido, pues hizo obras importantes para Viana durante su mandato y muchas mejoras en materia de educación. Fue un ejemplo de progresismo para Galicia y lo que no hubiera estado bien sería rendirle el homenaje cuando era presidente".
El que no se cansó de dar las gracias, según los participantes, fue el propio Emilio Pérez Touriño. "Sigo trabajando por todos vosotros desde el Parlamento", aseguró. "Los errores no son de uno solo, pues gobernar es labor de equipo, pero los asesores insistían en que no había que ser beligerantes", apuntó. De ahí el peso que tuvieron en los resultados, confesó, las críticas por la compra de muebles y coches oficiales no rebatida a tiempo.
Fraga resucitó en Viana
La visita de Touriño dejó espacio además para la anécdota. A sabiendas de que el ex presidente iba a recorrer la plaza de Viana, cuyo empedrado acometió el bipartito, el actual alcalde, Andrés Montesinos (PP), hizo instalar horas antes en la zona una placa que dice literalmente: "Esta obra fue licitada y adjudicada siendo presidente de la Xunta Manuel Fraga" . Pero se dio tanta prisa en colocar la placa, que lo hizo en la fachada de una casa en obras, cuyo propietario ya fue al Concello a recordarle que la reforma de su vivienda la está pagando él de su bolsillo y no el señor Fraga.