S.F. - OURENSE
Los padres y madres de los 30 niños matriculados en la galescola de Coles se concentraron ayer frente a la Delegación Territorial de la Xunta en Ourense para protestar por las carencias que sufre este centro de atención infantil. Algunos de los manifestantes se vieron obligados a abandonar sus puestos de trabajo para asistir a la concentración porque no quisieron perder la oportunidad de ejercer presión sobre el delegado Rogelio Martínez para garantizar que sus hijos cuenten con un servicio "público y de calidad".
La presidenta de la asociación creada con este fin, Marina Varela, explicó que la situación va de mal en peor y que desde el pasado mes de septiembre "ya han pasado por la guardería cuatro directoras". Se quejan de que con el mismo número de matriculados que el año pasado, este ejercicio se ha suprimido una educadora, con lo que los 30 niños, entre ellos cuatro bebés, son atendidos por dos educadoras, una maestra y una auxiliar. Critican también que carecen de servicio de comedor "pese a tener más niños que otros centros que sí tienen comedor" y hay una grave carencia de material y juguetes. Según Varela, no hay tronas y los cuatro bebés se reparten dos hamacas, "con lo cual las educadoras tienen que estar siempre con los niños en brazos y no pueden atender bien al resto de los niños". De hecho, asegura que tanto su hijo como otros niños del centro "no quieren ir al colegio". Al parecer, añade, "se aburren porque no hay ni juguetes". Cuatro colchonetas, dos andadores, un coche y dos muñecas son todo el material de juego que, según los padres, hay en esta guardería.
Ayer le entregaron un escrito a Rogelio Martínez para que trate de solucionar estas carencias.
Ayudantes de cocina
Por otro lado, Educación ha decidido ampliar la plantilla de los comedores escolares con sendos ayudantes para los colegios de Pereiro y Carballiño. CC OO valora esta solución pero recuerda que hay más centros en los que se supera el ratio de comensales.