SANDRA DE LA FUENTE - OURENSE
Urbanos Ourense, la empresa adjudicataria del transporte urbano en la capital de As Burgas, cerrará este ejercicio rozando los siete millones de billetes vendidos, 700.000 más que el año pasado. El concejal del área de Transportes del Concello de Ourense, Manuel Herminio Iglesias Vázquez, aseguró ayer que este importante incremento en el número de pasajeros responde a la evidente "mellora" del servicio que este año ha incorporado modificaciones y ampliación de horarios en varias líneas para llegar a un mayor número de ciudadanos.
El transporte público de la capital presume también de ser el segundo más barato de las grandes ciudades gallegas, con una tarifa ordinaria de 0,75 euros. Sólo Lugo, donde el billete cuesta 0,64 euros, está por debajo de Ourense. Vigo, con una tarifa de 1,13 euros, es la ciudad en la que resulta más caro coger el autobús urbano y la única en la que no llega una moneda de un euro para viajar por la urbe. En A Coruña y Santiago el billete cuesta 0,96 y 0,90 euros, respectivamente.
En todo caso, la concellería de Transportes ya adelantó ayer que la medida solidaria de congelar el precio del billete el presente año no se podrá mantener durante el ejercicio 2010: "Aplicaremos a subida mínima do IPC porque non podemos manter o prezo actual", indicó Manuel Herminio Iglesias. La subida se aplicará a partir de enero del próximo año.
En todo caso, el edil del BNG señala que el servicio de autobuses urbanos está en permanente mejora y que ya están en estudio nuevas modificaciones y ampliaciones de líneas y horarios, así como la creación de dos nuevas rutas. Iglesias Vázquez adelantó también que en los próximos días se instalarán tres nuevos paneles informativos electrónicos, uno de ellos en la parada de la estación Ourense-Empalme y otro en la Alameda, y que otros cuatro reforzarán la información al usuario en 2010. La zona centro está ya cubierta por este servicio electrónico, así que la idea es ampliar su instalación hacia las afueras. Transportes trabaja también en la implantación de una segunda línea nocturna "Moucho Bus" para evitar que los jóvenes cojan el coche las noches de "movida".