SANDRA DE LA FUENTE - OURENSE
Con mejor suerte que su hermano Alexandre, Vicente Bóveda sobrevivió al alzamiento militar ilegal de 1936 y después a la dictadura franquista. En tiempos de guerra, dirigía el colegio Irmáns Villar y en esta labor continuó hasta 1940. Su amor por la docencia le llevó a fundar tres años más tarde el Centro de Enseñanza Bóveda, donde profesores y alumnos de estudios mercantiles compartían, además de la pasión por el conocimiento, cierta tendencia izquierdosa. Pero esto era un secreto a voces, pues nadie en la escuela hablaba de ello. Así lo recuerda Enrique Osorio, uno de los ex alumnos que han promovido para Don Vicente el nombramiento de hijo predilecto del Concello de Ourense: "Aquello era un exilio de la cáscara amarga pero jamás ninguno insinuó sus pensamientos políticos. Jamás". El propio Vicente Bóveda, cuyo hermano Alexandre fue fusilado por los sublevados al comienzo de la contienda, "no dijo nunca ni pío". Pero claro, matiza Osorio, "de aquellas cualquiera se atrevía a abrir la boca".
Cuando se cumple un siglo de su nacimiento, y 49 años de su muerte, el Concello de Ourense ha decidido nombrarle Hijo Predilecto de la ciudad, como ya lo hiciera con su hermano Alexandre. Será en un pleno extraordinario el martes a las 11,30 horas, al que acudirán los ex alumnos de Don Vicente que han promovido esta iniciativa. El homenaje se completa a las 13 horas con el descubrimiento de una placa en el parque infantil de la rúa Concello, frente a la antigua escuela del profesor, que pasará a llamarse Parque Infantil Vicente Bóveda.
Este homenaje pone fin a la tesonería del colectivo de ex alumnos que iniciaron los trámites con el anterior gobierno de Manuel Cabezas, siendo Xosé Araújo el concejal de Cultura, y los finalizan ahora con Isabel Pérez, del grupo nacionalista, al mando del departamento. Para lograr este reconocimiento, los interesados han tenido que acreditar el interés popular con fotografías del multitudinario funeral de Bóveda, esquelas y casi 200 firmas de apoyo.