VÍCTOR RODRÍGUEZ - OURENSE
El gobierno bipartito, PSOE y BNG, rechazó ayer en el pleno la propuesta de modificación del trazo del AVE en su trama urbana que presentó el grupo del Partido Popular, y que tiene como punto de discrepancia la ubicación del viaducto que cruzará el río Miño en el enclave del embalse de Velle, así como el soterramiento de la futura estación de la estación del AVE en A Ponte.
Aunque los populares desplegaron diferentes argumentos en la exposición que realizaron, con apoyo de los nuevos sistemas telemáticos de que dispone el concello, el concejal José Luis Sousa, y de esa forma apuntalar la propuesta de que se estudie el trazado alternativo por detrás de la presa de Velle, los grupos que conforma el gobierno municipal esgrimieron los informes de los técnicos del Ministerio de Fomento y los del propio concello para avalar que el viaducto se ubique aguas abajo.
Y aunque tanto el portavoz del Partido Popular Enrique Nóvoa, como el defensor de la modificación, José Luis Sousa, dejaron patente que sólo les mueve el “interés público”, el teniente de alcalde, el nacionalista Andrés García Mata, y el portavoz socialista y concejal de Medio Ambiente, Demetrio Espinosa, lo cuestionaron abiertamente.
De ahí que saliese a escena el “interés privado” de los populares, que dicen queda patente en la propuesta de modificación presentada, por liberar la zona de Oira donde existe un proyecto de construcción de 1.000 viviendas, que se encuentra afectado por el trazado del AVE, después de una recalificación contemplada en el PXOM aprobado por el PP en 2003, pendiente de anulación por el Tribunal Supremo.
Una cuestión en la que incidió Espinosa, al dejar patente que “detrás de esto –la liberación de esa zona de Oira– hay algo más”, de lo que dijo deberá responder el PP ante los ciudadanos. También concretó que la propuesta de los populares, con la ubicación del viaducto, llevaría consigo a que se viese afectado el polígono industrial de As Coiñas, en la zona de O Vinteún, así como el nuevo bombeo que se contempla en el convenio firmado por el concello con AcuaNorte.
Estas apreciaciones molestaron a José Luis Sousa, que aprovechó el punto de ruegos y preguntas para criticar que el portavoz socialista “dejase caer el interés del PP” con el desarrollo urbanístico de esas 1.000 viviendas en Oira, y que no tiene nada que ver con la esencia de la modificación del trazado del AVE.
Arma arrojadiza
Después de que Sousa defendiese la cuatro propuestas de modificación del trazado del proyecto de Fomento y el soterramiento de la estación, el portavoz del PP propuso al gobierno municipal que si apoyaba la moción “no utilizaremos el tema del AVE como arma arrojadiza”, y proclamar que se trataba de una “propuesta buen y que sólo piensa en lo público”.
Una vez se confirmó el rechazo a la moción, llegando a plantear de forma conjunta PSOE y BNG unas enmiendas de reposición y eliminación a las propuestas, Enrique Nóvoa advirtió al gobierno que “vamos a recorrer todo Ourense con nuestras propuestas para que las conozcan y apoyen los ciudadanos”.
También criticó la “sumisión y subordinación” al gobierno de Madrid, ya que dijo estar convencido de que como ourensano, tanto los concejales del PSOE como los del BNG “votarían a favor de nuestra moción”, además de recalcar que “no queremos que el dinero sea un problema”, debido a que estas modificaciones incrementarían el presupuesto actual de la integración del AVE en la ciudad, superior a los 577 millones de euros.
Las acusaciones de Nóvoa fueron rechazadas de plano tanto por el alcalde, Francisco Rodríguez, que recordó las gestiones realizadas para que Fomento presentase un nuevo trazado que tiene un coste económico muy superior al que en su momento había presentado el PP, ya que pasa de los algo más de 60 millones a los cerca de 600 millones de euros, en lo que 17 kilómetros de recorrido en el municipio.
Y recalcó que pedirle ahora al Ministerio de Fomento un nuevo trazado “no es de recibo”, para explicar que en el diseño de la estación, deben ser los técnicos los que concreten alternativas y se busque la mejor solución, dejando claro que “nosotros somos políticos, y defenderemos el mejor proyecto”.
Por su parte, el teniente de alcalde fue rotundo: “no somos rehenes de ningún gobierno”, y lamentó la “instrumentalización política” que se hace por parte del PP del AVE, debido a que es una cuestión en la que “todos estamos de acuerdo”, y proclamar que a los nacionalistas, al igual que al gobierno bipartito, lo único que nos importa es el “interés de la ciudad, y no otros”.
Rodríguez y Mata recordaron a Nóvoa que “estamos hablando de definir la mejor entrada del AVE en la ciudad”, y que en el tema de la estación debe haber un consenso entre las tres administraciones implicadas: Estado, Xunta y Concello, que formarán el consorcio que se debe crear, y en el que el PP quería incluir a la Diputación en un convenio técnico económico para desarrollar la estación intermodal de Ourense.
Lo que también había planteado Sousa es que el concello inste a Fomento a “reestudiar” el tramo de entrada a Ourense por Santiago, en la zona de Tarascón, para que las cotas permitan el soterramiento de la estación, plazo que finaliza el 24 de noviembre y que considera de vital importancia.