SANDRA DE LA FUENTE - OURENSE
Cuando Recaredo Paz fundó Aixiña en 1991 estaba abriendo las puertas del primer centro integral de servicios a los discapacitados de toda Galicia. 18 años después, la calle en la que se levanta este edificio lleva su nombre y una placa en la escultura de J.M. Pateiro recuerda su figura y su labor en la entrada principal. Nadie que le haya conocido niega su carácter luchador y valiente, y todos honran su afán de superación y activismo. Desde su silla de ruedas abrió caminos para los discapacitados y un año después de su muerte su labor altruista sigue presente en Ourense.
El Concello le rindió ayer homenaje dedicándole una calle en Finca Sevilla y sus amigos descubrieron una placa "In Memoriam" en el recinto de Aixiña. Al acto acudieron representantes de toda la sociedad ouerensana, grupos políticos e instituciones. Su viuda Olga y su hijo Anxo asistieron muy emocionados a este abrazo colectivo y agradecieron a todos que el recuerdo de Recaredo siga vivo.
El vicepresidente de la Confederación Galega de Persoas con Discapacidade (Cogami), Ramón Xestallo, destacó la labor de Recaredo Paz como principal impulsor de esta organización que aglutina a todas las asociaciones de discapacitados de Galicia y recordó que aquello que "Reca" soñó es hoy una realidad que presta servicio a 50.000 personas y da empleo a otras mil: "Tiña vocación de servicio público, era un militante activo do movemento asociativo". Xestallo no quiso desear suerte a Recaredo "alá onde estés, porque seguro que xa a tes". Como otros amigos, el vicepresidente de Cogami comparó la labor de Recaredo Paz con la de una catedral: "Onde te atopes estarás facendo catedrais".
Tras los discursos en el salón de actos de Aixiña, el alcalde de la ciudad, Francisco Rodríguez, entregó sendos ramos de flores a la viuda y a la madre de Recaredo, lo que desató un emotivo aplauso y una profunda emoción. La proyección de un vídeo recordando la vida y obra del fundador de Aixiña arrancó alguna que otra lágrima.
Coraje, valentía y honestidad, dicen quienes le conocieron, es su gran legado.