A.F. - O CARBALLIÑO
El Concello de O Carballiño celebró ayer el primer pleno ordinario con la nueva conformación del grupo de gobierno, al cual pasó a formar parte los cuatro ediles del BNG. Ello conllevó un cambio también en el lugar que a partir de ahora cada concejal pasa a ocupar, o sea, sus sillas, siendo la única que no varía la del alcalde y la de los miembros de la oposición. Y para empezar, ayer se aprobó con la abstención del PP, que quiere así hacer del derecho de presentar alegaciones, la congelación de las tasas municipales para 2010.
Tras dar conocimiento de la resolución del alcalde en materia de nombramientos de tenencias de alcaldía, de las comisiones de gobierno y demás, se pasó al reconocimiento extrajudicial de facturas y al de ordenanzas fiscales para 2010. En este último, el regidor indicó que no es preceptivo aumentar los precios de los servicios públicos para 2010, por lo que se opta por su congelación. Pero el PP destaca que se congelan con respecto a 2008 pero en cambio a los vecinos "se les va a cobrar un uno por ciento más". Indica que si se quisieran congelar realmente "habría que reducir ésto". Recuerda que el año pasado las tasas subieron al cuatro por ciento y después de las alegaciones presentadas por el PP se redujeron a poco más del dos. Concluye que este año "no se adapta la tasa a la realidad del IPC. Mantenemos los precios pero se les pide a los vecinos un esfuerzo del uno por ciento".
Sobre ello el BNG indica que si se sigue en esa línea del PP "habría que bajarle entonces también el sueldo a los trabajadores" pero el PP asevera que otra ley regula esta cuestión.
Por último, el PP recordó algunas alegaciones anteriores que no se hicieron efectivas, como el descuentos a los vecinos que domicilien sus pagos.
Por lo pronto, el concello quiere cobrar una nueva tasa a las empresas de telefonía móvil, con la que ingresaría al año 60.000 euros, y otra tasa por el camping municipal, que se reduce con respecto a otros sitios.