SOFÍA LÓPEZ - OURENSE
Los padres del niño aquejado de obesidad están dispuestos a entregar a su hijo a las autoridades para que se proceda a su ingreso de manera inmediata en el centro de menores de A Carballeira con una única condición: que dos psicólogos designados libremente por el Colegio Oficial de Psicólogos de Ourense examinen al pequeño y emitan un informe que confirme que su traslado a dicho centro sería lo más beneficioso para su salud.
Así lo anunciaba ayer el letrado de la familia, José Manuel Rodríguez, tras la querella criminal presentada el miércoles por la Fiscalía de Menores, que imputa a Luis Montoya y su esposa Margarita Gabarrés sendos delitos de desobediencia y sustracción de menores. Sin embargo, el abogado matizaba que "llevaremos nosotros al niño a los médicos cuando quiera y donde diga el fiscal jefe, pero no estamos dispuestos a que dicho estudio psicológico se efectuase desde que el niño pudiera estar internado en el tutelado de A Carballeira".
El documento con la decisión de la familia, acompañado de un informe del endocrino que supervisa la alimentación del niño, fue entregado ayer al mediodía en la oficina del Juzgado de Menores de Ourense, al que acudió la secretaria del abogado ourensano y donde una funcionaria le puso el sello de entrada y registro.
De este modo, quieren hacer llegar al Ministerio Fiscal que no tienen inconveniente alguno en que los psicólogos examinen al menor, a los padres y cualquier otro elemento (modo de vida, vivienda, entorno familiar...) que dictamine si el ingreso del niño es la opción adecuada.
Por el contrario, dijo el abogado, "dicho informe podría confirmar también si la medida de internamiento puede representar algún tipo de trauma o perjuicio para el pequeño y es más seguro y conveniente que el tratamiento dietético y de modificación de la conducta alimentaria se siga en el ambiente familiar y entorno comunitario bajo las directrices del endocrino Jesús Manuel Suárez.
José Manuel Rodríguez basaba ayer esta posibilidad en la existencia del informe entregado ayer en el Juzgado de Menores, elaborado por dicho endocrino. "El médico asegura que el niño no corre peligro inminente de vida y aconseja que siga su tratamiento dietético en el entorno familiar, con la consiguiente educación alimentaria de sus padres. Además, deberá hacer ejercicio de forma paulatina, comprometiéndose a dar cuenta si no se produce una evolución positiva".
El letrado aseguró que "vi al niño la pasada semana y está obeso, pero ya no es mórbido. Está siguiendo muy bien la dieta".