SANDRA DE LA FUENTE - OURENSE
La sociedad ourensana ha dicho basta, no más destrozos de mobiliario, no más pintadas, no más ruidos... No más vandalismo en nuestra ciudad.
Una comisión formada por 30 representantes del tejido social trabaja desde ayer en la redacción del Pacto Cívico, la hoja de ruta que convertirá Ourense en una ciudad modelo habitada por ciudadanos abiertos, dialogantes, solidarios y cosmopolitas. Una especie de estatuto del ciudadano que enseñará a todos los inquilinos de esta comunidad a convivir haciendo un uso correcto de los espacios comunes.
Asociaciones ciudadanas, artistas, colegios profesionales, cajas, oenegés y otras entidades están representadas en esta comisión encargada de lograr la participación activa de todos los ourensanos en este proyecto. El éxito de la iniciativa supondrá el nacimiento de un Ourense dinámico y avanzado.
El alcalde de la ciudad, Francisco Rodríguez, asistió ayer en el Centro Cívico a la reunión de constitución de este nuevo órgano independiente, apolítico, soberano y plural, pero sobre todo, integrador. Coordinado por el profesor de la Universidad de Vigo, Xosé Rúas, tendrá como primera misión la redacción del Paco Cívico que será presentado y aprobado por el pleno de la corporación.
El primer conflicto que tratará de resolver esta comisión es el generado por las malas conductas que se traducen en destrozos de mobiliario urbano, deterioro de parques y jardines, la limpieza viaria, el tráfico, el exceso de ruidos, las pintadas en fachadas y espacios públicos, la pegada incontrolada de carteles y, como no, el botellón.
En definitiva, el Pacto Cívico de Ourense deberá ser el gran pacto de ciudadanía que defina “como ocupamos e como usamos a casa común que é a cidade”, en boca del alcalde Francisco Rodríguez.
Vigilar y sancionar
Implicar a todos los ciudadanos en este proceso a través de los colectivos representados en la comisión es el objetivo de este órgano, que creará conciencia cívica enseñando a los ourensanos a hacer un uso correcto de los espacios comunes.
Para ello, el Pacto Cívico de Ourense creará los mecanismos necesarios para sancionar y vigilar las malas conductas que se producen a diario y dotará a la ciudad de las infraestructuras y personal necesarios para lograr la restauración y mantenimiento de la calidad ambiental.
Francisco Rodríguez recordó que ya existen ordenanzas y leyes que regulan el uso y disfrute de las ciudades, si bien, apuntó, “é certo que a cidade é unha realidade viva e dinámica que nos obriga a afrontar cada día novas situacións e novos problemas, e buscar para eles as solucións máis razonables”.
En este sentido, el alcalde consideró que la mejor ordenanza o normativa “non é a que se decreta unilateralmente pola administración, senón aquela que son capaces de pactar libremente os cidadáns a partir da participación activa, amplia, diversa e plural”.
Tras la sesión constitutiva de ayer, la comisión iniciará una serie de reuniones periódicas que avanzarán en la redacción del documento. Será un pacto de consenso que deberán firmar todos los representantes antes de ser entregado al alcalde para su presentación y aprobación en pleno.
Una vez cumplido este trámite empezará a desarrollarse siempre bajo la supervisión de una comisión de seguimiento en la que esté representada toda la sociedad ourensana.