SANDRA DE LA FUENTE - OURENSE
Rosas blancas, crisantemos, margaritas, claveles y gladiolos por miles. Los invernaderos de Ourense no alcanzan para cubrir la demanda ni por asomo. Así que llegan de Holanda, Ecuador y Colombia para recordar a nuestros difuntos que tal día como hoy nadie les olvida. Y sobre todo, que su centro es el más grande y bonito del cementerio. Y a poder ser, el más caro.
Tanto en el mercado de la Plaza como en las floristerías del centro coinciden en que "en fechas como Difuntos, Enamorados o Navidad, al final nadie se mira el bolsillo". Y realmente es cierto porque los centros no bajan de 20 euros y hay quien se ha gastado hasta 700 en un sólo pedido. Claro que esto último ha ocurrido en una tienda del centro; en la Plaza el pedido más caro no pasa de los 120 euros.
Mari y Manolo, de Floristería Muskari llevan trabajando toda la semana para esta festividad. Sus tres hijas les ayudaban ayer a jornada completa y continua para poder servir unos 400 centros y jardineras. Asisten a cursos y tratan de innovar en diseño, pero en Santos, dice Manolo, "el cliente es muy tradicional". Gusta aparentar y llevar centros grandes aunque, a veces, añade, "una sola flor bien decorada luce mucho más". Pero eso requiere, cuando menos, todo un cambio generacional.
En la Plaza, "por si acaso", dice Ángeles de Flores Elisa, "mantenemos los mismos precios que el año pasado. Aunque aquí, por lo que se ve, parece que las ventas no han bajado".