VÍCTOR RODRÍGUEZ - OURENSE
La nueva ordenanza municipal de tráfico que el gobierno bipartito espera poder aprobar en el pleno de diciembre incluye, entre otras novedades, la limitación de velocidad en diferentes zonas de la ciudad, medida que se marca como objetivo "priorizar el protagonismo de los peatones sobre los vehículos", como subrayó ayer el concejal de Seguridad, Fernando Varela.
De ahí que en la nueva normativa, que sustituirá a la que se encuentra vigente y que se quedó obsoleta en muchas cuestiones, debido a que data de 1991, se contemplen las denominadas "zonas 30", como la que se acaba de implantar en el casco interior de Seixalbo, en la periferia de la ciudad, pero sin que esto signifique que los "coches deban ir necesariamente a 30 kilómetros por hora, sino que el conductor deberá tener claro que la velocidad tiene que ser menor que en otras áreas urbanas", indicó.
La medida llevará consigo cambios en esas zonas urbanas, tanto en lo que se refiere al firme de la calzada y en su diseño de circulación, ya que "no basta con poner una señal, a la que no se le hace mucho caso", explicó el edil de Seguridad. Lo que está por concretar son las zonas elegidas, aunque "atenderemos las peticiones que se realicen por parte de las asociaciones vecinales y otros colectivos", que serán objeto de estudio y, si se considera oportuno, de su posterior implantación.
Carga y descarga
En la nueva ordenanza de tráfico, que no hace más que adaptarse a las normas vigentes en todo el territorio nacional y que acaban de ser aprobadas por el Congreso de los Diputados, es la de permitir el aparcamiento de vehículos en las zonas de carga y descarga que existen en la ciudad fuera del horario establecido, con lo que se pretende paliar la escasez de aparcamiento, sobre todo en varias zonas del centro, así como también en los diferentes barrios.
Con la actual normativa municipal estacionar el coche en la zona restringida para carga y descarga es considerada una "falta grave" ,y si es fuera del horario es considerada una "falta leve", pero en ambos casos la grúa procede a la retirada del vehículo y su traslado al depósito, además de la sanción.
Lo que también se regulará en la nueva ordenanza de tráfico será el acceso de vehículos del reparto de mercancías en función del tonelaje.
A este respecto, Fernando Varela considera que se convirtió en una prioridad, debido a que en algunas zonas de la ciudad, como puede ser el casco histórico, no puede acceder el transporte de gran tonelaje, y de esa forma establecer unos criterios, entre los que destaca que un vehículo superior a las 5,5 toneladas no podrá acceder, y en otros casos deberán hacerlo previa autorización municipal.
El apartado propio sobre el uso de bicicletas es, sin lugar a dudas, el aspecto más novedoso de la nueva ordenanza municipal de tráfico que el gobierno bipartito quiere que entre en vigor en el próximo año.
Sostiene Varela que se trata de que bicicletas y peatones "compartan espacio sin ningún tipo de riesgo". Es por eso que se establece que los ciclistas reduzcan la velocidad en aquellos lugares que tienen una doble finalidad: el que puedan pasear las personas y el acceso de bicicletas.
El concejal de Seguridad aludió en concreto a la zona termal, después de que se produjesen quejas por parte de varios peatones ante el "exceso de velocidad" de algunos ciclistas.
Es por eso que se establecerán unos criterios concretos para estos casos, y recuerda a los ciclistas que, al igual que en las "zona 30", los protagonistas son los peatones, que realizan el recorrido por las riberas del Miño o bien utilizan esa vía para trasladarse a los enclaves termales.