M.J.A.- OURENSE
La concejal de Urbanismo, Áurea Soto, acusó al PP de "improvisación" e hizo una inesperada "lectura de cartilla" de todas las irregularidades de índole urbanística heredadas por el actual gobierno, "entre ellas la carencia de suelo dotacional, lo que nos ha obligado a gastar ya tres millones de euros en conseguir terrenos para dotaciones públicas, como centros de salud o el Palacio de Justicia, que tenían que haber estado reservados".
Áurea Soto puso como ejemplo de improvisación la situación del Palacio de Exposiciones de Ourense, Expourense, "que carece todavía de licencia de apertura y licencia de ocupación, pues el PP nunca se ha preocupado por solucionarlo, el preocupado era el gerente, y nosotros tuvimos que arreglarlo, por lo que en breve llegará la documentación legalizando el edificio", indicó.
La polémica comenzó en el pleno ordinario del Concello de ayer, durante el debate de la moción presentada por el PP y en la que el presidente de este grupo municipal y ex edil de Urbanismo, Enrique Nóvoa, solicitaba un reajuste del área de Urbanismo para reducir costos y que asuma la plantilla todos los trabajos, "excepto aquellos en los que por su naturaleza o complejidad se requiera de una contratación externa, siempre en régimen de concurrencia y a precios de mercado" .
Enrique Nóvoa habló de "despilfarro", y señaló que "pese a que los trabajos bajaron al menos un 30%, en Urbanismo hay un equipo de ocho nuevos técnicos entre arquitectos aparejadores, asesores jurídicos, un incremento que parece insuficiente a la concejal, que hizo en estos años contratos externos por más de dos millones de euros, la mayor parte de ellos empresas de A Coruña".
El PP no hizo con estas críticas más que que abrir la caja de los truenos, o lo que es es lo mismo la libreta de apuntes de la edil de Urbanismo, quien inició un pormenorizado relato de la "dejación de funciones" y supuestas irregularidades que propició el PP en esa materia durante su mandato "y por las que tendrían que estar al menos doce años de rodillas pidiendo perdón a los ciudadanos".
El relato incluía desde la propia anulación del PXOM, por las irregularidades en su contenido, a la carencia de suelo dotacional que debía de haberse conseguido por cesión de las constructores, así como proyectos estancados como los accesos a Carrefour "que no fueron capaces de solucionar en cinco años, la depuradora que dejaron sin solucionar tras 20 años de debate y así decenas de proyectos". Sin apenas réplica del PP pues el relato fue desbordante, la moción fue desestimada.