X.M.C. - OURENSE
Correos ha destruido la tercera parte de los empleos de carteros de reparto a domicilio que mantenía en el ámbito rural de la provincia de Ourense en tan solo diez años -en el período que va de 1996 a 2006-, al pasar de 330 carteros a 212. Y la tendencia se mantiene hasta la actualidad, aunque de momento se desconoce la proporción, destaca la CIG.
La central sindical resalta que en la cartería número 1 de Ourense, se baraja la posibilidad de "eliminar de un plumazo tres puestos de trabajo", por lo que se quedará con 14 trabajadores, de los 17 que tiene.
Pero Miguel Núñez Pérez, de la CIG, advierte de que el recorte de empleo no se limita sólo a la zona rural de la provincia. En núcleos urbanos, como Bande y Castro Caldelas, "también se eliminó el puesto de cartero", mientras que en otros como Viana do Bolo, "quedó uno solo". La fuerza sindical lamenta que se esté registrando "un goteo constante" de pérdida de puestos de trabajo, porque "cuando se jubila un cartero, la plaza se va con él". Los carteros que trabajan en la zona colindante, tienen que asumir su carga laboral.
Por su parte, el senador nacionalista Xosé Manuel Pérez Bouza, vaticina que Correos va a destruir cerca de 1.500 puestos de trabajo en Galicia, a lo largo de este año, a pesar de que la empresa ha obtenido beneficios en los últimos ejercicios. En concreto, ganó 104 millones en el año 2007 y 107 en el 2008.
Pérez Bouza solicita la comparecencia en el Senado del presidente de Correos, para que explique las deficiencias que arrastra el servicio, al no reponer a los trabajadores que se jubilan, atendiendo la normativa vigente. En el caso de que se mantenga el incumplimiento de la ley, el senador anuncia que la portavoz nacionalista en Bruselas, Ana Miranda, presentará una queja ante la Unión Europea para que el Estado español responda del incumplimiento de la Ley Postal.
Pérez Bouza sostiene que la prestación del servicio de correos en los últimos años está siendo "muy deficiente", debido a la política restrictiva de personal que aplica la empresa. "No cubre bajas inferiores a tres días y los días de libranza, además de no sustituir a los carteros que se jubilan" en el medio rural. El reparto se colapsa, al unirse al recorte de personal, el envío de cartas todos los meses, por parte de las compañías eléctricas, que antes era bimensual.
El senador recuerda que la legislación vigente obliga a Correos a prestar un servicio de reparto en el medio rural de por lo menos cinco días a la semana, norma que "incumple de forma reiterada". El BNG pedirá en el Senado que Correos deje de aplicar "una política restrictiva".