J.FRAIZ - TOÉN
El pleno de la corporación municipal de Toén, del que forma parte el padre de Javier Cruz, homicida confeso de Laura Alonso, rechazó mediante una declaración unánime cualquier situación de maltrato y violencia de género, haciendo sentida mención al trágico fallecimiento de la joven, presuntamente a manos de su ex novio. "Ante los malos tratos, tolerancia cero" rezaba un documento que el secretario municipal leyó durante el pleno ordinario de septiembre, en presencia de los 11 ediles de Toén. Entre ellos, Eduardo Cruz, concejal del grupo de gobierno del PP y padre del autor confeso de la muerte de Laura Alonso.
La joven protagonizó la declaración de condena producida un mes después de su desaparación y del posterior hallazgo del cuerpo sin vida. El pleno destacó que era "una persona querida, honorable e integrada socialmente en la vida del concello, que fue víctima de la violencia machista". La declaración, pactada por PP, PSOE y BNG en la Junta de Portavoces, expresaba asimismo su aflicción por el estado anímico de la familia de Laura Alonso, que no acudió ayer al salón de plenos: "nuestro dolor y todo el apoyo a su familia para ayudarla a superar la crítica situación personal que vive por la pérdida irreparable de esta inocente víctima".
Además, las fuerzas políticas de Toén entonaron la intención de normalizar las relaciones a nivel municipal, enconadas en los últimos días entre ambas familias y , sobre todo, entre el propio Eduardo Cruz y Cesáreo Alonso, padre de Laura. El hombre supuestamente amenazó verbalmente al concejal popular cuando lo vio en la cantera donde el progenitor de la joven comparte, además, puesto de trabajo con la madre del presunto homicida.
Por el calado de estos hechos, la declaración del pleno aboga por que "con la misma rotundidad, se restaure con prudencia y sensibilidad y con la cadencia oportuna, la paz y la tranquilidad social en Toén".
En esta línea, se agradeció, al igual que desde otras instancias, "el ejemplar comportamiento de los vecinos de Toén", para abordar a continuación una demanda que, en casos de tal trascendencia social, se hacen extensibles a la mayoría de la población: "demandamos de la Administración de Justicia una sentencia justa y ejemplarizante que contribuya a la paz social que todos deseamos", enfatizaba la declaración instititucional leída en el pleno.
Los tres partidos de la corportación aprovecharon para arrojar el guante a la Administración Central y también a la Xunta de Galicia. "Nos comprometemos e instamos al Gobierno de España y a la Xunta de Galicia a dedicar el esfuerzo y los recursos necesarios para erradicar esta lacra social, así como que se ejecute la vigente normativa estatal y autonómica en materia de prevención y protección contra la violencia de género", solicitaron.
"Condenar la violencia machista sin matices y con toleranacia cero", resaltaban sin división a FARO el alcalde de Toén, Amancio Cid, y el portavoz socilista en la oposición, Julio Álvarez.
Por su parte Eduardo Cruz, regresaba ayer a la actividad municipal pública (ya había acudido a alguna comisión del Concello de Toén), después de ausentarse al pleno extraordinario que condenó, el día después de la aparición del cadáver, la trágica muerte de la joven. Aquella tarde era detenido su hijo de 32 años, Javier Cruz, homicida confeso de Laura Alonso.