J.FRAIZ - OURENSE
El gobierno de Ourense dispone hasta final de año para ultimar los presupuestos de 2010, pero en la hoja de ruta municipal ya se baraja una subida del tributo de recogida de basuras debido al encarecimiento del nuevo servicio de limpieza, que está a punto de ser adjudicado por más de 9 millones de euros anuales. La concesión tendrá vigencia durante la próxima década, con opción a una prórroga de dos años, y exigirá doblar el coste que requiere esta prestación en la actualidad, según explicó a FARO el concejal de Economía y Hacienda, Agustín Fernández.
El recibo que pagan los ciudadanos "no se incrementará en este mismo porcentaje" y tampoco se contempla, por el momento, una subida de la mayoría de tributos restantes, como el Impuesto sobre Vehículos o las sanciones en materia de tráfico, "a pesar de que vamos a tener un presupuesto más restrictivo", confirma Fernández, consciente de que las transferencias corrientes (ingresos procedentes del Estado), que aportaron el 25% de los recursos en 2009, bajarán el próximo año.
El montante total alcanzará de nuevo el listón de los 100 millones de euros, según el concejal de Economía, que defiende la necesidad de una política económica de "contención" para "afianzar y reforzar las políticas sociales", hasta el punto de "incluso incrementar los servicios a los más débiles". Por este motivo, la recaudación al ciudadano "no se va a modificar con carácter general", en una línea distinta a la que esgrimen, estos días, otras fuentes socialistas desde el Gobierno de España, en vísperas del debate sobre los presupuestos estatales.
Presión fiscal
Los presupuestos de este año, aprobados de forma definitiva el pasado mes de abril, se nutren en un 60% de impuestos y tasas municipales. Los tributos directos (el IBI, el Impuesto sobre Vehículos o el Impuesto sobre Actividades Económicas) insuflan casi 38 millones de euros a las arcas del Concello; por su parte, tasas como la de la recogida de basuras aportan 23,5 millones de euros al presupuesto.