J.FRAIZ - OURENSE
El campus de Ourense no es una excepción, y sangra por la misma herida que el resto de centros universitarios gallegos. Los efectos de la crisis y la previsible revisión a la baja de los presupuestos de la Xunta de Galicia para 2010 limitarán considerablemente los fondos del campus ourensano y "obligarán a una revisión más plurianual" de proyectos estratégicos como el edificio administrativo, centralizador de todos los servicios universitarios. Según las expectativas del vicerrector Juan Francisco Gálvez, la ejecución de este complejo, que en principio iba a recibir una dotación de medio millón de euros durante este curso, podría demorarse hasta 2012.
El acuerdo de financiación definitivo que el Ejecutivo gallego debe cerrar con las tres universidades no dará continuidad a la tendencia inversora de los últimos años. Los presupuestos del pasado ejercicio académico, cercanos a 4,8 millones de euros, permitieron realizar proyectos como una pista de atletismo, una instalación para rugby o una guardería. "En total se invirtieron 1,5 millones de euros en 2 años y sin dotación extraordinaria", matiza el vicerrector ourensano. Pendientes de conocer cifras oficiales, Juan Francisco Gálvez se resigna para afrontar el nuevo curso académico con espíritu "humilde pero con expectativas".
Las previsiones de la Vicerrectoría de Ourense avanzan un estancamiento del número de alumnos matriculados, que disponen hasta finales de octubre para cursar su ingreso. Alrededor de 5.100 estudiantes, una cifra que se mantiene plana durante los últimos años, se encontrarán este curso con un alto porcentaje de titulaciones adaptadas al Espacio Europeo de Educación Superior, que en 2011 debe estar completamente adaptado a los cambios.
El campus oferta este nuevo curso once carreras que ya se han convertido en grado, y tan sólo quedan por modificar los planes de estudios de Ingeniería Agroalimentaria y Ciencias Físicas; ésta última, a la espera de que el Consello Galego de Universidades se pronuncie sobre su discutida continuidad.
"Será una experiencia positiva porque nos permitirá ver qué funciona y también aquellas deficiencias", señala Gálvez. El vicerrector ourensano admite la posibilidad de tener que reservar partidas del nuevo presupuesto para adecuar nuevos espacios en el campus ourensano, antes de que termine el plazo establecido para adaptarse al Plan de Bolonia.
De todos los nuevos grados, que cuentan con límite de admisiones para matrículas, Enfermería, Educación Infantil, Primaria y Educación Social ya han cubierto todas sus plazas. El resto de titulaciones continúan abiertas a nuevas matriculaciones hasta finales de octubre.
"Tenemos titulaciones importantes en todos los ámbitos", define Juan Francisco Gálvez, partidario de valorar por igual todas las ofertas académicas del campus ourensano. ¿Qué le falta entonces a nuestra división universitaria para despegar definitivamente? "Sobre todo, más años. La Universidad de Vigo sólo tiene 20", concluye el vicerrector.