M.J.A. - OURENSE
El sacerdote Benigno Moure, condenado a cinco años de cárcel por un delito continuado de apropiación indebida del patrimonio de un matrimonio de mayores ingresado en uno de los centros de la Fundación San Rosendo que él preside, tiene un cúmulo de patologías crónicas y progresivas que cursan fuerte dolor y aconsejan que duerma en cama ortopédica como la de los dependientes y le producen muchas limitaciones, como las micciones frecuentes "y el uso ocasional de pañales que podrían causar alteraciones en las relaciones con otros internos".
Son algunas de las conclusiones del informe elaborado por los peritos médicos del Instituto de Medicina Legal del Mielga, a petición de la propia a Audiencia Provincial, quien antes de resolver la solicitud de suspensión de pena de cárcel, reclamó la aportación de una serie de documentos médicos y que el acusado fuera reconocido por médicos forenses.
Los letrados de la acusación recibieron ayer estos y otros documentos del procedimiento y ya anunciaron que se van a oponer a la suspensión de la pena por enfermedad grave que solicita Benigno Moure "porque esos supuestos están muy ceñidos a enfermedades terminales que no se dan en este caso".
El mencionado informe médico forense del estado de salud del sacerdote, realizado por dos profesionales del Imelga, aporta placas radiológicas y es un compendio de patologías, tanto de tipo lumbar como hipertrofia prostática; obstrucción pulmonar crónica "provocada probablemente por el tabaquismo del paciente", afirman así como artrosis; espondilartrosis cervical y así hasta nueve tipo de patologías. En ese listado se incluye "síndrome ansioso depresivo, a causa de esas limitaciones y del dolor continuo del paciente".
Según el informe el sacerdote precisa una cama motorizada ortopédica "algo que parece un impedimento para un régimen carcelario" afirman y tiene "necesidad de orinar muchas veces" y ocasionalmente de "utilizar pañales que puede provocar alteraciones en las relaciones con otros internos".
Sin embargo los abogados que llevan la denuncia interpuesta por César Vázquez , sobrino de la anciana a la cual despojaron de sus bienes, dice que Benigno Moure sigue haciendo vida normal e incluso continúa al frente de Fundación San Rosendo, pese a que la sentencia lo inhabilita para ese cargo durante tres años "Si está mal para ir a la cárcel también debería estarlo para presidir la Fundación", añade la acusación particular.