M.J.A. - OURENSE
La crisis económica arrasa hasta con los tópicos. El arriesgado "hasta que la muerte nos separe" ha dado paso al "juntos en tanto la hipoteca no lo permita", de modo que situaciones de paro, pensiones alimenticias y el consabido costo de un proceso de divorcio, aunque sea un "divorcio exprés" ha provocado una caída de los procesos de disolución matrimonial en Ourense en el último año.
En 2008 fueron 737 las disoluciones matrimoniales, frente a las 831 del año anterior. De esas 737 disoluciones matrimoniales, 2 fueron nulidades, 57 separaciones y 678 divorcios.
Según los expertos el divorcio deja a muchas parejas, especialmente a los varones, que son los que pagan habitualmente la pensión alimenticia, en la bancarrota, así que ante la imposibilidad de mantener dos casas y dos hipotecas, algunos se lo piensan.
El perfil social y psicológico de los procesos de divorcio también tiene su punto curioso. En la mayoría de los casos se producen en la franja de los 35 a los 49 años y con mayor incidencia en la década de los 40. La mayoría de los divorcios que no se presentan de forma conjunta, son cursados por la esposa, más decidida en este tipo de cuestiones. Además, la mayoría de los procesos de disolución matrimonial se producen con el paso de los años. Así, 218 demandas de divorcio fueron de parejas que llevaban más de 20 años casadas y otros 140 decidieron tomar caminos diferentes cuando llevan de 6 a 10 años. Claro que media docena de matrimonios ourensanos se disolvieron antes de cumplir el primer aniversario de casados y otras 45 en los dos primeros años de matrimonio.
Curiosamente 319 de las parejas divorciadas no tenían hijos y otras 250 tenían sólo un vástago. La custodia de los hijos quedó en la aplastante mayoría de casos, mejor no dar datos, en manos de la madre en tanto que le tocó a la mayoría de los hombres correr con el pago de la pensión alimenticia .